En resumen
Una actividad de aprendizaje propone acciones para desarrollar conocimientos o habilidades. También puede aportar evidencia para evaluar el progreso: aprender y evaluar no son funciones excluyentes.
- Las preguntas-guía (o guías de estudio) y los ejercicios para la autoevaluación que muchos textos docentes suelen presentar al principio o al final de cada tema.
- Preguntas o ejercicios propuestos en clase o en los textos.
- Actividades realizadas en seminarios, o clases de problemas, entre las cuales ocupan un lugar preeminente las simulaciones.
- Las “prácticas”.
- Preguntas y actividades de evaluación. A menudo constituyen la única ocasión de realizar actividades de aprendizaje sin que haya habido ningún tipo de experiencia previa.
Ejemplos de actividades para cada categoría
Los ejemplos siguientes se corresponden con la taxonomía original de Bloom (1956), que se expone más arriba. Conviene nombrarla así para distinguirla de su revisión posterior (Anderson y Krathwohl, 2001), que emplea verbos y cambia el orden de los dos últimos niveles. De cada ejemplo se indica qué hace el estudiante y para qué le sirve.
- Conocimiento. El estudiante elabora una línea de tiempo con las fechas y los autores del tema, a partir del material. Hace: localizar y ordenar datos. Aprende: a disponer de la información precisa cuando la necesite, que es la base sobre la que se apoya todo lo demás.
- Comprensión. Reescribe en un párrafo, con sus palabras, la definición que dio el texto, y añade un caso propio. Hace: traducir y ejemplificar. Aprende: a distinguir entre repetir una definición y entenderla.
- Aplicación. Resuelve tres situaciones nuevas usando el procedimiento visto en clase. Hace: trasladar una regla conocida a un caso no visto. Aprende: a reconocer cuándo ese procedimiento es el pertinente, que es lo que convierte un conocimiento inerte en funcional.
- Análisis. Toma un texto del área y separa la tesis, los argumentos y los datos que los sostienen. Hace: descomponer un todo en sus partes y ver cómo se relacionan. Aprende: a no aceptar una conclusión sin mirar en qué se apoya.
- Síntesis. A partir de tres fuentes distintas, redacta una propuesta propia para resolver un problema del Aula. Hace: combinar elementos dispersos en algo nuevo. Aprende: a producir, no solo a reproducir.
- Evaluación. Aplica una rúbrica dada al trabajo de un compañero y justifica cada valoración. Hace: juzgar con criterios explícitos. Aprende: a sostener un juicio con razones, y de paso a entender qué se le pedirá a él.
Conviene recordar lo que se señala más arriba: una actividad vale por lo que el estudiante hace con el contenido, no por su formato. La misma pregunta puede quedarse en conocimiento o llegar al análisis según cómo se plantee.
Para completar la planificación, revisa la diferencia entre actividad de enseñanza y de aprendizaje, los estilos de enseñanza y aprendizaje y el análisis FODA en el ámbito educativo.





