
La inteligencia es la solución de un problema nuevo para el sujeto, es la coordinación de los medios para alcanzar un cierto objetivo que no es accesible de manera inmediata; mientras que el pensamiento es un proceso mental complejo que implica la utilización de representaciones simbólicas abstractas que no están presentes en ese momento para solucionar problemas. Sin embargo, en el ser humano es imposible hacer una drástica separación entre inteligencia y pensamiento.