La educación post-plataforma emerge como una respuesta crítica al modelo hegemónico de enseñanza mediada exclusivamente por sistemas cerrados y centralizados de gestión del aprendizaje. Este paradigma propone trascender la dependencia de una única plataforma tecnológica para construir ecosistemas educativos distribuidos, interoperables y centrados en el aprendizaje. La noción de post-plataforma no implica la desaparición de la tecnología, sino su descentralización estratégica. El aprendizaje se desplaza hacia entornos flexibles y conectados. La experiencia educativa se extiende más allá del aula virtual tradicional. El estudiante transita por múltiples espacios digitales. El conocimiento circula de forma abierta. La educación se concibe como una red. La enseñanza se vuelve ubicua. La arquitectura educativa se reconfigura profundamente.
Desde un marco conceptual, la educación post-plataforma se sustenta en teorías de ecologías de aprendizaje, educación abierta y arquitectura digital distribuida. El autor DeLanda (2021) sostiene que los sistemas complejos requieren estructuras no centralizadas para favorecer la adaptabilidad. El aprendizaje se produce en múltiples nodos. Las plataformas dejan de ser contenedores únicos de conocimiento. La interoperabilidad se convierte en un principio rector. Los datos fluyen entre sistemas. La experiencia educativa se personaliza. El diseño pedagógico prioriza la conectividad. El currículo se expande. La enseñanza se articula con contextos reales. El aprendizaje se vuelve transcontextual. La educación gana resiliencia.
Entre las principales ventajas de la educación post-plataforma destaca la flexibilidad para integrar diversas herramientas, recursos y experiencias de aprendizaje. Estudios recientes de Weller (2022) evidencian que los entornos abiertos favorecen la autonomía y la agencia estudiantiles. El aprendizaje se construye en función de los intereses y las necesidades. La dependencia tecnológica se reduce. La innovación pedagógica se acelera. El acceso al conocimiento se amplía. La colaboración interinstitucional se fortalece. El aprendizaje informal se legitima. La educación se conecta con el mundo profesional. La experiencia educativa se enriquece. El ecosistema digital se diversifica.
Las desventajas actuales de este enfoque se relacionan con la fragmentación de la experiencia educativa, la sobrecarga cognitiva y la complejidad de la gestión institucional. La ausencia de una plataforma central puede generar desorientación si no existe un diseño pedagógico coherente. Autores como Knox (2021) advierten que la apertura sin mediación puede profundizar las desigualdades digitales. La curaduría de recursos se vuelve crítica. La interoperabilidad técnica no siempre es efectiva. La protección de datos se complejiza. La evaluación del aprendizaje se dispersa. La coherencia curricular puede verse afectada. El acompañamiento docente se vuelve indispensable. La gobernanza tecnológica adquiere relevancia. El equilibrio entre apertura y estructura resulta esencial.
El rol docente en la educación post-plataforma se redefine hacia funciones de curador, mediador y diseñador de experiencias de aprendizaje distribuidas. El profesorado orienta al estudiante en la navegación por múltiples entornos digitales. Gourlay (2022) destaca que la docencia se convierte en una práctica de acompañamiento cognitivo y metacognitivo. El docente articula recursos diversos. La planificación se realiza a nivel de ecosistema. La evaluación se contextualiza. La retroalimentación se personaliza. La autonomía estudiantil se fortalece. La relación pedagógica se profundiza. La profesionalidad docente se expande. La formación digital avanzada resulta imprescindible.
Entre las herramientas de inteligencia artificial y tecnologías clave en la educación post-plataforma se encuentran los sistemas de identidad digital descentralizada, los portafolios inteligentes, los asistentes de aprendizaje basados en IA y las API educativas interoperables. Plataformas como Open Badges, Notion AI, Perplexity EDU y repositorios abiertos con recomendaciones algorítmicas facilitan trayectorias personalizadas. Estudios de Koper (2023) subrayan que estas herramientas adquieren valor cuando se integran pedagógicamente. La tecnología actúa como conector. El diseño didáctico guía la experiencia. La IA apoya la navegación cognitiva. El aprendizaje se documenta de forma continua. La evaluación se distribuye. El ecosistema se vuelve inteligente.
La implementación institucional de la educación post-plataforma exige una revisión profunda de las políticas educativas, los modelos de acreditación y la gestión de datos. Sin marcos claros, la apertura puede generar incertidumbre. La UNESCO (2023) subraya la necesidad de una gobernanza digital orientada a la equidad y la sostenibilidad. La interoperabilidad debe ser normativa. La protección de datos es prioritaria. La formación docente se vuelve estratégica. La cultura institucional debe evolucionar. La innovación requiere liderazgo. La calidad educativa debe garantizarse. La educación se concibe como un bien público. El enfoque centrado en el aprendizaje se consolida.
En síntesis, la educación post-plataforma representa un cambio paradigmático en la forma de concebir, diseñar y vivir el aprendizaje. Este enfoque amplía las posibilidades educativas sin renunciar al sentido pedagógico. De acuerdo con Fenwick (2023) señala que aprender implica relaciones, contextos y significados. Ninguna plataforma puede soportar esta complejidad. La tecnología debe adaptarse a la pedagogía. El docente mantiene su centralidad. El estudiante gana protagonismo. El aprendizaje se expande más allá de los límites institucionales. La educación se vuelve más abierta y resiliente. El futuro educativo se construye desde ecosistemas inteligentes y humanos.
Referencias
DeLanda, M. (2021). Assemblage theory. Edinburgh University Press.
Fenwick, T. (2023). Re-thinking learning in complex systems. Routledge.
Gourlay, L. (2022). Postdigital education and learning spaces. Bloomsbury.
Knox, J. (2021). Critical perspectives on platform education. Learning, Media and Technology, 46(3), 1–12.
Koper, R. (2023). Lifelong learning ecosystems and AI. Springer.
UNESCO. (2023). Guidance on generative AI in education and research. UNESCO Publishing.
Weller, M. (2022). 25 years of ed tech. Athabasca University Press.







