DISTINGUIR ENTRE ENSEÑAR Y APRENDER.

En la actualidad, cuando se le pregunta a un grupo de docentes acerca de objetivo de la educación siempre se obtiene la misma respuesta que gira en torno a “Enseñar a los estudiantes para su vida futura o profesional”.

Son muchos los especialistas que concuerdan en que la intención de los sistemas educativos generalmente está orientada a estimular que los estudiantes piensen lo más posible como adultos, de manera que sea más fácil su incorporación a los sistemas sociales. Es por ello que las prácticas educativas son muy diferentes de un país a otro, ya que los valores de sus culturas son diferentes.
Se puede observar en la actualidad que algunos países asignan mayor importancia a las ciencias, otros a los aspectos humanísticos, la disciplina y otros más a la socialización y el bienestar del estudiante.
Existen otros tipos de corrientes que determinan diferentes funciones a la educación adicionales a la social y estas corrientes van desde:
  1. Económica: estudia las posibilidades de ingreso para mejorará la economía de las naciones.
  2. Crítica: acuerdan que las universidades son una fuente de crítica de los sistemas políticos y económicos de los pueblos.
  3. De crecimiento: desarrollan del talento de las personas.
  4. De perpetuidad: conservar las tradiciones (sociales, políticas, económicas y religiosas) y generar los docentes que conserven el sistema.
  5. De certificación: acreditan a las personas como poseedoras de habilidades y conocimientos.
  6. Sociológica: facilitan al individuo la posibilidad de salir del anonimato de las masas, convirtiéndolo en un agente de cambio.
Pero, lo más importante es diferenciar desde un principio que el propósito de la educación es incitar cambios reflexivos en los estudiantes, en sus conocimientos, habilidades, actitudes y valores. Estos cambios sólo se lograrán si el estudiante aprende en el sentido amplio de la palabra.
El docente debe distinguir entre enseñar y aprender, dos verbos que no siempre van de la mano. La gran mayoría de los docentes están preocupados en enseñar, cuando se deben enfocar a que los estudiantes aprendan. Es doloroso para muchos, pero el mejor docente no es necesariamente el que mejor enseña, sino con quien los estudiantes mejor aprenden, situación que no es generalmente aceptada por docente, estudiante o padres de familia.
Algunas indicaciones de que el docente está enfocado en la enseñanza y no centrado en el aprendizaje son:
  1. El docente es quien habla la mayor parte del tiempo.
  2. Los estudiantes aprenden muy poco por sí mismos o de sus compañeros.
  3. El docente está más preocupado en realizar actividades o cubrir los temas, que en comprobar los efectos que se han realizado en los estudiantes.
  4. Las teorías desarrolladas en las clases son muy similares entre sí. No existe variación en el tipo de actividad enseñanza-aprendizaje.
  5. Luego, de aplicar un examen, los resultados son toda una sorpresa para el profesor.
Se dice fácilmente que el objetivo de la educación es incitar cambios reflexivos en los estudiantes, en sus conocimientos, habilidades, actitudes y valores. Sin embargo la aseveración anterior, aunque es simple y pequeña, tiene tres implicaciones trascendentales:
  1. Es necesario implantar adecuada, precisa y oportunamente los objetivos del currículo.
  2. El docente debe estar centrado en el aprendizaje del estudiante, enfocado a lograr dichos objetivos, no en la enseñanza de su parte o la demostración de sus conocimientos.
  3. La educación de los estudiantes debe incluir las cuatro áreas que son: el conocimiento declarativo, conocimiento procedural, sus actitudes y por último, estrechamente ligado a lo anterior, sus valores como la honradez, patriotismo, sentido ecológico, etc.
Es posible que muchos docentes hayan escuchado lo anterior en repetidas ocasiones. Aun así, las tres afirmaciones anteriores son sumamente importantes, por lo tanto, se le recomienda al docente que las lea de nuevo y haga un descanso para reflexionar en ellas:
  1. ¿Estaba usted consciente de ellas o son nuevas para usted?
  2. ¿Su práctica docente está en línea con ellas?
  3. ¿Usted está trabajando en las cuatro áreas? 
  4. ¿En cuáles de la áreas usted si esta trabajando y en cuáles no?
Ahora, ¿Usted está consciente, de que una de las funciones de la educación es lograr cambios en las actitudes y valores de los estudiantes desde muy pequeños y a lo largo de todos los años? Entonces, Si no lo hace el sistema educativo, entonces ¿Quién lo hará? Muy pocos padres en la actualidad están capacitados para realizarlo, además de que no todos los estudiantes cuentan con sus padres.

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