
ACTITUDES DEL BUEN DOCENTE
Buscando acercarnos al ideal del docente auténtico, encontramos que se requieren varias condiciones, que enumeramos de manera tentativa.
- Estima de su condición de educador.
- Sincero aprecio por la juventud de hoy y por el alumno concreto.
- Excelencia académica y competencia profesional.
- Educación permanente.
- Capacidad para comunicar el saber y los saberes.
FUNCIONES DEL BUEN DOCENTE
Un buen docente es aquel que logra desarrollar los capacidades intelectuales de sus estudiantes y formarlos científicamente. Para ello es importante una buena ejecución de los siguientes procesos educativos:
- Formar la inteligencia más que la memoria de sus estudiantes.
- Facilitar el desarrollo de habilidades y destrezas
DOCENCIA Y FORMACIÓN INTEGRAL
La Formación integra es un término que abarca muchos aspectos. Y señala un ideal casi imposible. Incluye entre otras dimensiones también importantes la formación deportiva y en salud; psicológica, artística y cultural; intelectual y de carácter; social, ética, política; espiritual y religiosa.
La docencia debe incluirse y moverse dentro de un marco más amplio y abarcador como es el de formación integral o educación superior. Por ello, las palabras «docente» o «profesor» resultan cortos o pobres para expresar toda la tarea que abarca el concepto de acción educativa. «Maestro», «formador, «educador» resultan conceptos más amplios, que trascienden la elemental transmisión de conocimientos y la simple formación de destrezas, técnicas o habilidades. Los docentes, en las instituciones educativa deben asumir también las exigentes tareas de ser «formadores» y «educadores». El término latino » educere » significa sacar de algo lo que está potencialmente contenido en ello. Educador es, «el que ayuda a crecer, a partir de lo que se tiene». En cada de los estudiantes existen en potencia energías latentes, tesoros millonarios que sólo esperan a alguien que los ponga en movimiento, los libere, los ayude a actuar.
El buen docente fuera de ser eminente en conducir el proceso de enseñanza-aprendizaje de su propia área es el que apoyo a formar la personalidad total del universitario en los aspectos intelectual, cultural, artístico, deportivo, ético y religioso; en la maduración de la personalidad; en la actitud de servicio a la sociedad en la cual vivimos. Personalidad total que deberá caracterizar al egresado.
Este compromiso del docente para ayudar a formar hombres capaces de hacer historia, lo lleva a la práctica:
- Por la integridad de su propia conducta y desempeño, que lo constituye en modelo de identificación para sus estudiantes.
- La colaboración y apoyo que desde su diferente área (matemáticas, disciplinas de la salud, diseño, economía, ingenierías, computación.) preste a la labor intencional de tipo humanístico, ético y social de las varias Facultades e Instituciones Educativas.
- La colaboración y apoyo a toda el área de Extensión de la Institución Educativa, que precisamente predice y organiza actividades culturales, deportivas, recreativas, altruistas y de todo tipo (por fuera del sector académico), con miras a una mejor educación y formación integral de los estudiantes.