En las instituciones educativas es muy particular, que tanto el personal directivo como los docentes actúen acorde a los lineamientos emanados por las autoridades educativas y dentro un ambiente en el que las relaciones interpersonales fluyan en armonía. En este caso, es necesario que el director, desarrolle la capacidad de sentir, entender, controlar y modificar sus estados de ánimo, así como influir en los docentes. De esto, nace la importancia de fomentar un clima laboral armónico, lo cual no significa que el gerente se deje llevar por estados emocionales propios o ajenos, sino saberlos dirigir y equilibrar. 

Las instituciones educativas son espacios en los que se producen interacciones entre sus partes, quienes intentan dar una formación académica de calidad, en sus instalaciones se efectúa el proceso de enseñanza y de aprendizaje, el cual generará cambios. En la actualidad, a nivel mundial se han detectado debilidades en la gestión de las organizaciones educativas, asociado a ambientes operativos que limitan la productividad y equidad que resulta de un clima laboral poco apto para generar relaciones interpersonales que permitan proyectar una gestión exitosa a nivel interno y externo, lo cual genera desmotivación en los docentes, demostrándose en escasa participación, compromiso y desarrollo profesional.
Desde esta perspectiva, se evidencian tensiones emergentes entre la visión autoritaria y democrática de lo cual resultan profundos cambios en el ámbito político, social, económico, ecológico y cultural, lo que significa que urge asumir desafíos para democratizar el acceso al conocimiento científico y hacer que la ciencia y la cultura sean constituyentes del colectivo escolar, ante esta perspectiva el gerente educativo y los docentes, son los protagonistas de los cambios educativos. Especialmente, en América Latina, las instituciones educativas han sido siempre el reflejo de la sociedad y por ello se vuelven sensibles a los problemas que de ésta se derivan. 
Por ende, por ser estos espacios abiertos, con particularidades distintas que la hacen única, pero que comparte rasgos comunes en término de políticas, programas, planes y proyectos formales, pero a su vez varían su concepción acerca de procedimientos y estrategias pedagógicas, de acuerdo con las circunstancias de la época. Además, en cada institución, se viven experiencias diferentes, existe un ambiente de trabajo o clima organizacional diferente, aunque con base al mismo currículo, es así como en Venezuela, el clima de las instituciones educativas, es distinto debido a diversos factores, tales como, tipo de liderazgo ejercido por el directivo o gerente, nivel de formación académica del personal, en especial de los docentes, frecuencia de las relaciones interpersonales, entre otros aspectos de interés. 

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