EL DOCENTE Y LAS EMOCIONES.

Partiendo de los ideas de la inteligencia social el método de pensamiento emocional desarrolla un conjunto de ejercicios para alcanzar el conocimiento de los demás. Para ello, nos propone conocer las características de los estudiantes. Court nombra que la necesidad que tienen los docentes de aprender las características de todos los estudiantes, en especial de aquellos que pueden ser más conflictivos en clase.

También es importante el conocimiento de las aptitudes diferenciales de cada uno de ellos, así como de sus diferentes estilos de aprendizaje para lo que el método de pensamiento emocional nos refiere al trabajo elaborado por Alonso que nombra cuatro estilos: activo, reflexivo, pragmático y teórico, aunque su estudio se centra con los estudiantes. Del mismo modo, se hace imprescindible conocer sus intereses centrados fundamentalmente en la relación con los compañeros, en aprender aquellos aspectos relevantes para su vida personal o profesional, o el deseo de obtener calificaciones positivas, preservar e incrementar su autoestima. O, simplemente la aceptación, la atención y ayuda del docente.

Otro aspecto importante que el método de pensamiento emocional presenta dentro de esta competencia es el desarrollo de la empatía. La empatía, nos dice que “la capacidad de darse cuenta de lo que las otras personas están sintiendo y compartir estos sentimientos en algún grado”. Nos dice Damasio que las investigaciones más recientes en neurofisiología nos indican que la base de la empatía se encuentra, en zonas concretas de nuestro cerebro. En este sentido, Morgado nos habla de que cuando imitamos las emociones de otras personas se activan las mismas regiones de la corteza cerebral que las procesan. Por tanto, la fuerza de la empatía, veremos, es el motor fundamental del aula y la base una de las bases más sólidas sobre las que se fundamenta el bienestar de los docentes. Para conseguir esta empatía el método de pensamiento emocional se basa en dos aspectos importantes:

El primero de ellos, ya lo hemos considerado, el conocimiento de las características de los estudiantes;
El segundo será la comunicación total o dialogicidad.

El centro educativo es en suma un acto de comunicación. Por este motivo, todos los métodos señalan la importancia de los diferentes elementos que intervienen en la comunicación en el aula. Sin embargo, el método de pensamiento emocional presenta además de los elementos tradicionales el término de la modificación como elemento esencial en la comunicación total que lleva a la empatía.

Por otro lado, este método va desarrolla todo tipo de ejercicios que mejoren tanto la comunicación verbal, como la comunicación no verbal. Respecto de la comunicación verbal este método desarrolla algunos puntos que nos presentan Molinar y Velázquez como son:

  1. Aprender a escuchar; 
  2. Dar valor a nuestras palabras; 
  3. Utilizar un lenguaje claro y apropiado; 
  4. Usar ejemplos; considerar los sentimientos y emociones; 
  5. Y preocuparse porque la otra persona entienda. 

    Respecto de la comunicación no verbal el método presenta un conjunto de ejercicios destinados a valorar la importancia de cómo nos presentamos en clase delante de los estudiantes, a que utilicemos el espejo, la videocámara, la evaluación de nuestros propios compañeros u otros ejercicios.
    El método de pensamiento emocional hace una especial incidencia en analizar y modificar nuestro estilo de comunicación haciéndolo cada vez más asertivo. Por otra parte, la comunicación es en opinión de Esteve el mejor vehículo para la autorrealización del docente y, por ende, para alcanzar el mejor bienestar docente.

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