ESTRATEGIAS EN EL AULA.

En todos los centros educativos es conveniente analizar las normas generales del centro educativo que configurarán un determinado clima, especialmente dirigidas a 3 aspectos: en relación al aprendizaje, en relación a las personas, en relación al entorno. Y a través de estas podemos mejorar las estrategias en el aula para un mejor aprender-aprender.

Estrategias para captar la atención en el aula de clases
  1. Inicio exacto y rápido de la clase sin relacionarlo con otras tareas. 
  2. Asegurar la atención de todos los estudiantes sin excepción y no empezar hasta que ésta no esté garantizada.
  3. Indicar de manera individual a los estudiantes distraído por su nombre y no de manera general.
  4. Detectar y neutralizar el efecto de elementos distractores.
  5. Comenzar la clase con actividades que la favorecen: preguntas breves sobre lo tratado en la clase anterior, actividades prácticas de corta duración, cuestiones o interrogantes que promuevan la curiosidad.
  6. Cuidar la ubicación: acercarse a los estudiantes de menor rendimiento.
  7. Cumplir y hacer cumplir las normas: puntualidad, material, etc., hasta hacer que sean interiorizadas. Alternar diferentes formas de presentación de los contenidos: lecturas, proyecciones, videos, etc.

Estrategias para mantenerla
  1. Mejorar el nivel de atención de la clase: El mantenimiento de la atención no es algo uniforme ni puede mantenerse por igual. Hay que asumir como normal los altibajos durante la jornada educacional, pero éstos se pueden atenuar teniendo en cuenta algunos aspectos como: tipo de la tarea, metodología empleada por el profesorado, tipo de estudiantes, ubicación horaria de la clase, etc. El análisis de estos elementos puede servir para planificar el tipo de actividades semanales y ubicarlas de acuerdo con el nivel de atención que se requiera en ellas.
  2. Diversificar los elementos de atención: Una sola corriente de atención hacia el docente o la actividad resulta monótona y propicia la fatiga y la distracción, por ello, una forma de mejorarla es planificar diferentes líneas de atención de la clase, no sólo hacia los docentes o la actividad, sino hacia los compañeros del grupo. La diversidad de actividad, de metodología y de distribución espacial del aula contribuyen a refrescar la atención y por ello a impedir o paliar problemas disruptivos en el aula.
  3. Incrementar la atención positiva frente a la negativa: Se trata de reforzar la conducta positiva y no centrar la atención en la negativa puesto que así se contribuye a reforzarla. El protagonismo se le debe dar a las conductas positivas, y no a comportamientos perturbadores, prestándoles más atención. 
  4. Variedad de tareas funcionales que evite la monotonía: Se propone realizar un análisis de distribución de los tiempos y de las actividades de la clase que tenemos en la actualidad para proponer mejorar su distribución. Los tiempos dedicados a cada actividad nos pueden permitir una más variada distribución y con ello aumentar los índices de atención y motivación.
  5. Evitar conductas leves molestas que no afecten significativamente, porque si se atiende a ellas, se refuerza la conducta negativa y su protagonismo, premiando precisamente lo que se quiere evitar.
  6. Evaluar cuando intervenir: Esto depende de nuestro buen criterio, pero como norma general, preguntarse “qué ocurriría si no se interviniese”. Si la conducta anómala persiste a pesar de evitarla, conviene hacer una advertencia personal en clase (firme, breve, privada, relajada, positiva, sin discutir). ƒ Cuando la advertencia en clase es ineficaz y la disrupción continua, conviene hacer una advertencia personal privada evitando la gratificación del contexto de la clase. Para ello se deben argumentar las razones para no tolerar tales conductas, petición de compromiso, responsabilidad ante incumplimiento del compromiso. ƒ 
  7. Cambios de ubicación en la clase: El cambio abre expectativa sobre lo novedoso, por lo tanto los cambios en la estructura de la clase en función de diferente actividad suponen una mejora sustancial en el nivel de atención. Cambios en la ubicación de algunos estudiantes más cercana al docente o más cercano o lejano a otros compañeros, cambios de ubicación de subgrupo en la clase, ganarse el sitio, sugerirle que cambie de ubicación.
  8. Tenemos la seguridad de que si ponemos en marcha sugerencias de este tipo o similares, el clima de sus aulas mejorará considerablemente.

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