EL APRENDIZAJE COOPERATIVO.

Las instituciones de educación han sufrido transformaciones a causa de no únicamente a los cambios socio-económicos, sino también debido a las diversas posturas científicas y pedagógicas de cada momento histórico. No obstante, ahora más que nunca, en tiempos actuales y ante una sociedad creciente, cambiante y cada vez más exigente, las instituciones educativas enfrentan retos que indudablemente implican cambios, si es que se desea dar respuesta a tan diversas necesidades y desafíos que afrontan las sociedades del siglo XXI. 

La educación en México y en el mundo a través de sus instituciones educativas tiene la necesidad de cambio, estas se deben orientar en una profesionalización del docente como principal y gran protagonista de dicho cambio que las escuelas requieren. De igual manera que el éxito de cualquier profesionista depende en gran medida y cada vez más de las herramientas que dispone para llevar a cabo su trabajo, así también la labor del profesor mejorará, de acuerdo a las estrategias que utilice para la formación de sus estudiantes. 
No tiene con la excelente exposición verbal sobre un tema, ni con el correcto empleo de recursos audiovisuales por el profesor; se requiere que cuente, además, con estrategias didácticas de enseñanza-aprendizaje. Si aplicamos de una manera correcta e idónea las estrategias didácticas, como docentes mejoraremos nuestra práctica profesional, y podremos extender las potencialidades de nuestros jóvenes estudiantes. Las estrategias didácticas constituyen formidables herramientas para desarrollar el pensamiento crítico y creativo de los estudiantes mientras aprenden los contenidos y temas de cada asignatura de la curricular. 
El trabajo de un docente es más profesional en la medida en que se apoya en la ciencia; entre otras razones esto se debe a que el conocimiento científico: 
  1. Permite comprender mejor lo que se hace. 
  2. Facilita la comunicación entre aquellos que estamos en la actividad de la educación. 
  3. Eleva el nivel de incertidumbre, ya que al aplicar crítica y creativamente algo ya probado, el rango de ensayo y error o de posibilidades de fracaso disminuye. 
  4. Predice contingencias, debido a que podemos tener escenarios alternativos que permiten tomar decisiones en momentos que pueda estar en riesgo el logro de los objetivos planteados. 
  5. Incrementa el control del proceso en su totalidad y de cada uno de sus componentes. 
  6. Permite sistematizar el trabajo que se realiza, valorando aciertos y deficiencias. 
  7. Garantiza resultados según una concepción, un plan y estrategias que se empleen. 
Los docentes, como cualquier otro profesional, requieren estrategias de actuación en consonancia con una concepción y un método que les permitan “intervenir” con eficacia en la práctica educativa diaria. Como parte de una cultura profesional se necesita, además de la teoría, la práctica; pero no en términos de técnicas o dinámicas aisladas que pueden poner en riesgo el cumplimiento del programa oficial, sino en términos de un quehacer práctico profesional avalado por la ciencia. Por lo anterior, el constructivismo social y de un aprendizaje cooperativo se pude obtener estrategias de enseñanza según los momentos o actividades por realizar en la clase. 
Su utilidad no sólo está en las estrategias de enseñanza, sino que propone una estructura de la clase de aprendizaje cooperativo que facilita la selección crítica, la aplicación creativa y la evaluación integral de las estrategias didácticas empleadas, así como la sistematización de la experiencia; y, todo ello, en el marco de la concepción de la construcción social del conocimiento. 
La clase tiene momentos distintos y a cada uno de ellos le son propias diferentes estrategias didácticas. Al conocer los momentos típicos de una lección de aprendizaje cooperativo podemos emplear las estrategias, no como un recurso más, sino como la herramienta que nos facilita cumplir nuestra función de mediador facilitador. Así también, se sugiere la observación entre colegas, porque es un magnífico instrumento de crecimiento personal y profesional cuando a la visita a clase, y como parte de ella, le sigue la reflexión entre pares y la sistematización y puesta en práctica de la experiencia que de ella se deriva y, por supuesto, el seguimiento y la constatación de los resultados obtenidos en comunidad de docentes. 
El aprendizaje cooperativo constituye una modalidad de trabajo, de aprendizaje y de enseñanza para docentes y estudiante, que hace suyos los más destacados avances de la ciencia de los últimos años, tales como: aportes del estudio del cerebro y su implicación para la práctica educativa y las investigaciones sobre los procesos de mediación. El aprendizaje cooperativo es una modalidad educativa que cobra cada vez mayor aceptación dados los sus resultados en el desarrollo intelectual, pero también en el motivacional y en el desenvolvimiento socio-afectivo de los estudiante. 
La mediación pedagógica que se logra con el empleo de las estrategias didácticas, teniendo en cuenta los momentos de la clase, auspicia el desarrollo pleno de la capacidad distintiva del ser humano: la de pensar y sentir, crear e innovar, descubrir y transformar, y la expresión de humanismo y respeto.

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