La ética es el ideal de la conducta humana, alineado sobre lo que es bueno y correcto y se consolida cuando se internalizan las normas sin que exista presión alrededor para su cumplimiento. La ética de un profesional se gesta desde la formación del mismo, por ello el docente debe actuar en esta etapa, y para realizar esta labor tiene que conocer de ética y cómo debe ser su comportamiento como docente. 

El término ética se utiliza con frecuencia en la docencia, no obstante, muchas personas no conoce bien de lo que se trata. Los docentes, una de sus funciones es la asesoría académica, que tiene como misión promover la formación integral de los estudiantes, de manera que puedan desarrollar sus potencialidades y capacitándolos para responder a las demandas que le plantee la realidad laboral en lo humanístico y científico-tecnológico. González, afirma que «la ética de un profesional no se adquiere en la práctica de la profesión, sino que se gesta desde la formación profesional», y es aquí donde los docentes deben actuar. Para realizar favorablemente esta labor tienen que conocer qué es la ética y cómo debe ser su comportamiento como asesores académicos. 
La ética está relacionada con la cultura innata a un pueblo, a una comunidad. El docente debe responder de sus actitudes frente al medio donde se desenvuelve y respetar la escala de valores que tiene la sociedad, sin negar el derecho que le asiste para que esta escala de valores se perfeccione. La responsabilidad del docente es eminentemente personal, va más allá de la responsabilidad penal y reposa en un concepto moral que se llama conciencia individual. 
El docente deberá:
  1. Ejecutar su rol con estricto apego y respeto a las consideraciones éticas y valores morales individuales y sociales. 
  2. Deducir la educación como uno de los derechos humanos fundamentales, contemplado constitucionalmente, que debe brindarse a todos por igual, con el mayor nivel de calidad posible. 
  3. Transferir sus programas de manera que impidan la discriminación sobre la base del sexo, estado civil, raza, clase social, convicciones políticas, discapacidad, religión, etnia, orientación sexual y edad. 
  4. Apoyar la vigencia plena de los derechos humanos, la defensa del sistema democrático, la búsqueda permanente de la libertad, la justicia social y la dignidad, como valores fundamentales para el ser humano y para la sociedad en la cual participa.
  5. Crear al estudiante desde una perspectiva integral, como un sujeto multideterminado por una trama de vínculos internos y externos, emergente en un contexto histórico, portador de una ideología, inscripto en una cultura, inmerso en sus circunstancias socioeconómicas y políticas.
Deberes Generales del Docente: 
  1. Proceder con desinterés, lealtad, veracidad, eficiencia y honradez. No deberá aconsejar ni ejecutar actos dolosos, hacer aseveraciones falsas o maliciosas, que puedan desviarlo de su función como docente. 
  2. Debe abstenerse de participar activa o pasivamente en cualquier acción o forma de tortura, tratos crueles, inhumanos o degradantes, que atente contra los derechos humanos reconocidos mundialmente; incitar a ellos, encubrirlos o intentar cometerlos. 
  3. Preservar el respeto a su dignidad como persona y como profesional. Todo acto profesional que se realice en forma apresurada o deficiente con el objeto de cumplir con una obligación administrativa o por motivos personales, constituye una conducta reñida con la ética. 
  4. Perfeccionar permanentemente sus técnicas de enseñanza.
  5. Mantenerse informado de los adelantos científicos y técnicos de su área. Evitar la improvisación y el empirismo. 
  6. Asistir y ser puntual en el cumplimiento de su deber. 
  7. Mantener una vida pública y privada ejemplar.
  8. La conducta del asesor debe ajustarse a las reglas del honor y de la dignidad.
  9. Entender que su labor es de servicio público, y no de carácter lucrativo. 
  10. Contribuir al desarrollo de la personalidad, la formación de ciudadanos aptos para la vida, para el ejercicio de la democracia, el fomento de la cultura y el desarrollo del espíritu de solidaridad humana. 
  11. Abstenerse de realizar asesorías a personas que tengan con él vínculos de autoridad, familiaridad o de estrecha intimidad, debiendo en todos los casos restringir su relación al área estrictamente profesional. 
  12. Una asesoría complicada no constituye un motivo para privar de asistencia a un estudiante. En los casos difíciles y prolongados es conveniente realizar consultas con otros profesionales en beneficio del asesorado.

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