LAS POTENCIALIDADES DE LAS TECNOLOGÍAS EN EL AULA.

El uso de las TIC en educación se juega ante numerosas representaciones sobre las mismas y sobre las relaciones entre educación y tecnologías, y por otro lado ante distintas actitudes de estudiantes y docentes frente a las tecnologías. La mayoría de los docentes no suelen tener claridad sobre el uso educativo de las tecnologías y en particular, sobre el uso de computadoras en el aula, ya que tienen la sensación de que ellas no les ofrecen seguridad en la práctica educativa. Los estudiantes prefieren los medios y las tecnologías, es cierto; no obstante, ellos siguen aprendiendo con el libro y las fotocopias, lo que hace que no perciban el carácter educativo de las tecnologías naturalmente. Mucho de esto se debe a que los docentes han sido capacitados por profesionales ligados a la informática o la ingeniería, más que con pedagogos especialistas en uso de tecnologías con fines educativos.

En los docentes, y también en los capacitadores, suele existir una perspectiva informática del uso de las tecnologías, y no una perspectiva comunicacional; lo cual ha llevado a formas de utilización que promueven el activismo y el aislamiento. Estos lo podemos encontrarnos con diversas posiciones frente a la incorporación de tecnologías en educación, sostenidas por los docentes o por las Instituciones Educativas: 

  1. Tecnófobos: que reniegan del uso de las tecnologías a veces por miedo, pero es más porque eligen un modelo pedagógico magisterial o tradicional, logocéntrico o bibliocéntrico, que los ubica en un papel de privilegiados beneficiarios de los saberes válidos.
  2. Contenidistas: que hacen de la Informática o de los saberes tecnológicos una serie de contenidos o una materia más, aislada del resto de los procesos educativos escolares.
  3. Informados: que están interesando en estar al día, pero sin cambiar demasiado lo habitual en los procesos didácticos y sin modificar el eje escolar puesto en la lógica escritural; por eso, son los que proponen a sus estudiantes asignaciones elementales de procesamiento de textos, únicamente, o también de datos.
  4. Disciplinadores: que aunque sepan que los estudiantes usan internet y distintos programas sin la presencia del docente y fuera de la escuela, intentan controlar pedagógicamente el uso de tecnologías, haciendo que su uso educativo sea más aburrido y casi ajeno a los estudiantes.
  5. Funcionales: que usan las computadoras en educación como herramientas y el paquete Office como verdadero currículum, sin intentar creativamente otro tipo de estrategias pedagógicas.
  6. Educadores educandos: que se ocupan en la necesidad de hacer un proceso de aprendizaje permanente de la cultura tecnológica con una intencionalidad pedagógica; no temen aprender de y con los estudiantes ni temen desordenar los contenidos y estrategias tradicionales al incluirse en un proceso creativo y productivo.

Cuando se hable del uso de las tecnologías en educación, tenemos que reconocer las potencialidades de las tecnologías, los cuales son:
  1. La interactividad y la ruptura de la linealidad del conocimiento escolarizado; aquí está la posibilidad de apostar a la construcción del texto y el hipertexto de manera interactiva o colectiva. 
  2. La conectividad y la inteligencia colectiva, en cuanto apertura a vínculos con otras mentes y con otros cuerpos vivos. La misma estructura hipertextual significa un acceso y un recorrido interactivo a cualquier contenido o a cualquier conocimiento desde cualquier parte, rompiendo los encorsetamientos espacio-temporales de la escolarización. 
  3. Los accesos y recorridos intuitivos y autónomos a los contenidos y conocimientos, permitiendo un auto organización del aprendizaje. El aprendizaje no está tan sometido a los controles de la racionalidad escolarizadora y permite la emergencia y puesta en escena de las diversas subjetividades. 
  4. El hipertexto, que posee algunos aspectos positivos: potencia el pensamiento relacional o asociativo; permite la integración significativa de múltiples conocimientos; avala el crecimiento de la autonomía del estudiante en el proceso de aprendizaje; posibilita una perspectiva multimedial o polifónica y desarrolla las habilidades de búsqueda, acceso, recorrido y almacenamiento de informaciones o conocimientos. 
Los examinadores encuentran algunos aspectos negativos tales como:
  1. El hipertexto tiene poca incidencia en el desarrollo del pensamiento lógico, abstracto y racional-argumental, y somete a la mente a la superficialidad, la velocidad, el estímulo visual y sonoro, entre otras cosas. 
  2. Señalan que el hipertexto recurre más a la emoción y la sensibilidad que a la razón, cosa que para la pedagogía oficial tradicional parece ajena a los procesos educativos. 
Como en los medios, las posibilidades de trabajo educativo con tecnologías son muchas. No se restringen a los software o programas al estilo Office de Windows, ya preparados, sino que incluyen modos de interactividad y comunicación tales como el mail, el chat, el blog, los foros, las bibliotecas virtuales; y modalidades de producción de conocimientos como el wiki. Tal vez la clave sea desarrollar ambientes virtuales en los diversos espacios educativos. 
Para trabajarlos necesitamos conocer los componentes básicos de cualquier ambiente virtual:
  1. Los actores: que son las personas involucradas con sus roles; son los principales agentes de la interacción en el ambiente virtual.
  2. Los dispositivos: que son los mecanismos múltiples que posibilitan consecuencias, efectos o procesos en términos de productos, comportamientos, conocimientos, sentimientos, actitudes, etc.; son los soportes del ambiente.
  3. Los procesos: que son eventos que se originan en la interacción entre los actores y los dispositivos; son las posibilidades del ambiente virtual. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.