EL APRENDIZAJE EN LA INTERACCIÓN.

El aprendizaje en la interacción, desea destacar la importancia de la relación entre sus semejantes, guiada par el docente, con el propósito de incrementar el desarrollo los aprendizajes escolares. La interacción entre los estudiantes puede ser un camino para promover el aprendizaje significativo, la socialización y el desarrollo de los estudiantes. Se define como las conductas interpersonales que se desarrollan a partir de la realización de una tarea común entre las estudiantes.

En este sentido, la interacción social es el sello de referencia de las relaciones entre los estudiantes y su relación con el aprendizaje y el desarrolla cognitivo. La interacción como un recurso para el aprendizaje tiene perspectivas diferentes:
Desde la perspectiva socioconstructivista (Coll): 
La interacción social favorece el desarrollo del razonamiento lógico y la adquisición de conocimientos escolares, gracias a un proceso de reorganización cognitiva provocado por el surgimiento de conflictos por su superación. En el planteamiento de Forman y Cazden (Coll) basado en las concepciones vigotskianas, la interacción social es el origen y el motor del aprendizaje y del desarrollo intelectual, gracias al proceso de interiorización. El factor clave de la organización social de las actividades de aprendizaje en el aula, para Coll y Colomina, es la interdependencia de los estudiantes participantes en una tarea o en el logro de un objetivo, de ahí se desprenden tres tipos de estructura de meta: cooperativas, competitiva e Individualista.
Echeíta y Martin (1990) describen estas tres estructuras de interacción de la siguiente manera:
  1. El docente puede optar por una organización individualista de las actividades de aprendizaje en donde cada estudiante debe preocuparse de su trabajo y de alcanzar los objetivos propuestos en cada tarea determinada, independientemente de que la hagan sus compañeros y de que estos alcancen o no sus propios objetivos y reciban o no reconocimientos por su trabajo.
  2. El modelo de organización competitivo implica estructurar las actividades que deben realizar los estudiantes de forma que estos perciban que además de preocuparse de su trabajo solo podrán alcanzar la recompensa propuesta si y solo si los demás no logran alcanzar las metas propuestas. De esta manera cada miembro del grupo persigue resultados que son personalmente beneficiosos, pero que en principio son perjudiciales para los otros miembros con los que está asociado de manera competitiva. Saber más que el otro además de ser un objetivo en sí mismo, se traduce con el tiempo en «más inteligente», «mejor», «superior”. Convirtiendo al conocimiento en una posesión que distingue al superior del inferior. Estos tipos de estructura son poco útiles para favorecer el respeto a las diferencias y favorecer en todos los estudiantes la autoestima y la motivación para aprender.
  3. Las actividades de aprendizaje cooperativas son situaciones en las que se organiza la situación de aprendizaje de tal manera que los estudiantes están estrechamente vinculados, donde cada una de ellos sabe y siente que su éxito personal ayuda a los compañeros con los que está unido a alcanzar el suyo, los resultados que persigue cada miembro del grupo son beneficiosos para el resto de los integrantes del equipo con los que interactúa de manera cooperativa.
Por otra parte, Damon y Phelps, identifican tres enfoques de organización grupal cuando se toman como base las relaciones de cooperación entre los estudiantes para promover las actividades de aprendizaje: la tutoría, el aprendizaje cooperativo y la colaboración entre iguales:
  1. La relación tutorial entre estudiantes se establece cuando un estudiante, considerado un experto en un contenido dado, instruye a otros considerados principiantes. Este tipo de interacción puede establecerse de manera espontánea, o puede ser promovida por el docente de manera intencional. En este último caso, algunos autores recomiendan que el docente oriente o prepare al que hará las funciones de tutor, con el fin de asegurar resultados positivos.
  2. Las relaciones de colaboración, parten de un trabajo conjunto e ininterrumpido entre principiantes que tienen el mismo nivel de habilidad o competencia. Se caracteriza por un nivel alto de mutualidad. Este tipo de trabajo requiere una organización mínima por parte del docente.
  3. La estrategia de aprendizaje colaborativo entre iguales ha tenido un desarrollo más o menos amplio. Se define como una estrategia instruccional que tiene por finalidad que todos los estudiantes alcancen rendimientos escolares elevados, a la vez que fomenta la mutua aceptación, el apoyo, el respeto y la colaboración. Por estas razones, es un medio de trabajo idóneo que facilita la integración de los estudiantes con necesidades educativas especiales al estimular los aspectos académico, de socialización y afectivo.
La manera en que se estructura el trabajo cooperativo tiene como supuesto centrado, que la diversidad en formas de trabajo, intereses, estilos de aprender, niveles de competencia, etc., enriquecen los aprendizajes. Por eso se organizan equipos de trabajo, de composición heterogénea, de tal manera que entre sus miembros surja una relación de interdependencia para lograr una meta, y donde el éxito de cada integrante del equipo contribuya al éxito común del equipo. Los equipos deben ser pequeños, de cuatro a seis integrantes, de forma que cada grupo represente, en lo posible, una muestra de toda clase: estudiantes de diferente nivel de rendimiento, de ambos sexos, de distintos grupos sociales e integrados, si los hay.

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