EL PENSAMIENTO CRÍTICO.

El pensamiento crítico es el tipo de pensamiento, que se perfecciona mediante un análisis y una evaluación disciplinados. El análisis requiere conocimiento de los elementos del pensamiento y la evaluación requiere conocimiento de los estándares del pensamiento. 

Estudiar bien y aprender cualquier asignatura es aprender cómo pensar con disciplina dentro del campo. Es aprender a pensar con lógica para: 
  1. Trazar preguntas vitales y problemas dentro de éstas, formulándolas de forma clara y precisa. 
  2. Recopilar y evaluar la información, usando ideas para interpretarla con perspicacia. 
  3. Formular conclusiones y soluciones que hayan sido probadas a la luz de criterios y estándares relevantes. 
  4. Afiliar el punto de vista de la disciplina, reconociendo y evaluando según sea necesario, sus supuestos, implicaciones y consecuencias. 
  5. Comunicarse efectivamente con otros usando el discurso de la disciplina y el de un público educado. 
  6. Relacionar lo que uno aprende en la asignatura con otras asignaturas y con lo que es importante en la vida. 
Convertirse en un aprendiz ágil es convertirse en un pensador auto-dirigido, disciplinado, auto-controlado y que se corrige a sí mismo; alguien que ha aceptado los rigurosos estándares del pensamiento y los usa conscientemente. El aprendizaje de una disciplina requiere que uno respete su poder y sus limitaciones. 
Cuando esté aprendiendo, busque las conexiones, trate de conectar todo. Piense que aprender es identificar las partes de un sistema organizado e inteligible. Todo lo que aprende está relacionado con todo lo otro que aprenda y, al aprender relacionando todo entre sí, lo que aprenda se vuelve más fácil de recordar más inteligible y más útil. 
Existen muchas definiciones de pensamiento crítico. Cada autor a menudo centra su atención en detalles diversos. El pensamiento crítico es ese modo de en el cual se mejora la calidad del pensamiento inicial. El resultado es un pensador crítico y ejercitado que formula problemas y preguntas vitales con claridad y precisión; acumula y evalúa información relevante y usa ideas abstractas, llega a conclusiones y soluciones, probándolas con criterios y estándares relevantes; piensa con una mente abierta y se comunica efectivamente. 
En resumen, el pensamiento crítico es autodirigido, autodisciplinado, autorregulado y autocorregido. Supone someterse a rigurosos estándares de excelencia y dominio consciente de su uso. Implica comunicación efectiva y habilidades de solución de problemas y un compromiso por superar el egocentrismo y sociocentrismo naturales del ser humano. 
Los beneficios del pensamiento crítico para la persona son muchos. Las características de quien se ejercita en el pensamiento crítico: tiene agudeza perceptiva, hace cuestionamientos permanentes, construye y reconstruye saberes, es de mente abierta, posee una valoración justa, tiene control emotivo y coraje intelectual. 
Asimismo, gracias al pensamiento crítico los estudiantes son capaces de defender y justificar sus valores intelectuales y personales, ofrecer y criticar argumentos, apreciar el punto de vista de los demás; de esta manera se prepara individuos para que gocen de una vida productiva, responsable y armoniosa. 
Otras bondades para el estudiante son que permitirá brindar información, definir, formular hipótesis y resolver problemas, evaluar las pruebas aplicadas y obtener conclusiones. En otras palabras, los estudiantes “serán individuos autosuficientes y responsables para enfrentar las demandas en este mundo en permanente cambio e incertidumbre.

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