EL PROCESO DE ADAPTACIÓN DEL ESTUDIANTE

El docente en el proceso de adaptación del estudiante en las aulas de clases, no puede convertirse en un aplicador de las normas administrativas o de «recetas» que los demás involucrados del proceso de enseñanza-aprendizaje le suministren, sino en conocedor de las características de los educados, de sus deseos e intereses y de un conocimiento completo de las realizaciones escolares, de las actividades, de los contenidos, de los tiempos, del uso de los materiales, entre otros., y todo ello Ilevado a cabo con otra ley, que en este caso sería la del afecto, o del amor. De acuerdo, con el autor Bodin, quien señala a este respecto que «el problema de la adaptación del niño al medio escolar se convierta en el problema de la adaptación de la escuela al escolar”.

La función primordial de la institución educativa es, la de transmitir conocimientos, valores, creencias, porque la civilización que abandona sus principios, su cultura, su historia, simplemente desaparece. Otra importante función, será la de la socialización. En todo este complejo proceso de adaptación o de acomodación del estudiante, el rol del educador es fundamental, y con la ayuda de las familias ha de conseguir que una situación que no es nada normal, ni para el estudiante ni para los padres, transcurra de la mejor manera posible.
Podemos observar que las conductas en el estudiante pueden dar la impresión de que haya logrado la adaptación, pero se debe continuar con dicho proceso hasta comprobar que su adaptación es la deseada, la esperada y la que corresponde a su desarrollo. Siguiendo lo estudiado por Gervilla y Sandín, el educando puede mantener diferentes conductas, asumiendo diversos tipos de adaptaciones a las que se puede llamar: 
· Adaptación resignada: Es aquella adaptación en la que el estudiante pasa, desde la rabia, a una aceptación forzada de la realidad. Se llama así, porque el educando se resigna a aceptar la realidad que no quiere. 
· Adaptación activa o positiva: Es aquella conducta en la que se van sustituyendo lo «rabioso» por una participación activa del estudiante en actividades de juego, en colaboración con otros compañeros, en ayudar al docente en labores, entre otros. 
· Adaptación colaboradora: Es una conducta razonable y participativa. El educando anima a otros compañeros a aceptar el periodo de adaptación, orientándolos a experiencias más agradables. 
En síntesis, el proceso de adaptación en las aulas de clases debe ser planificado pedagógicamente. La importancia de esta fase escolar es de gran importancia para el estudiante, tanto en su desempeño como en su vida misma. La familia y las instituciones educativas, son responsables de que ese tramo educativo se desarrolle en las condiciones más beneficiosas para los educandos, no perdiendo nunca de vista que el objetivo esencial de la escuela es que el estudiante sea feliz. 
Es cierto, que el periodo de adaptación es el adecuado y no le supone excesivo sufrimiento la separación de las figuras de apego, le ayudará a comprender y a aceptar con normalidad y alegremente su escolaridad y su relación con los iguales, desarrollándose y evolucionando adecuada y armónicamente.