LOS MODELOS EDUCATIVOS Y LA EDUCACIÓN FLEXIBLE | DOCENTES 2.0

Los modelos educativos son perspectivas sintéticas de teorías o enfoques pedagógicos, que orientan a los especialistas y a los docentes en la elaboración y análisis de los programas de estudios; en la sistematización del proceso de enseñanza-aprendizaje, o bien en la comprensión de alguna parte de un programa de estudios. 

De acuerdo con el autor Gago (2002), un modelo educativo “es una representación ejemplar del proceso de enseñanza-aprendizaje, en la que se exhibe la distribución de funciones y la secuencia de operaciones en la forma ideal que resulta de las experiencias recogidas al ejecutar una teoría del aprendizaje” (p. 2). Es decir, la diversificación de las técnicas y métodos que los educadores utilizan, ha logrado que existan numerosos tipos de modelos educativos que se aplican dependiendo de la necesidad de la época y de los estudiantes que la integran, de igual manera el conocer afondo los modelos educativos nos permite a las instituciones y docentes tener una idea clara de cómo realizar los programas, planes de estudio , así como los componentes de estos y las características que serán necesarios contener para su aplicación para tener un buen funcionamiento a los requisitos que requiere el modelo educativo. 
Ahora bien, el término “Educación Flexible” se ha convertido en una prioridad en el ámbito educativo. Tal vez, su generalización sea debido a su difusión del término por las instancias educativas, aunque muchas instituciones no tengan muy claro de que se trata. Van den Brande (1993) hace referencia a este término para responder a las necesidades del alumno, mediante la adaptabilidad a una diversidad de necesidades, de modelos y escenarios de aprendizaje, y de combinación de medios. De la misma forma, para Moran y Myrlinger (1999), en la educación flexible un enfoque de enseñanza y aprendizaje está centrado en el alumno, con grados de libertad en el tiempo, lugar y métodos de enseñanza y aprendizaje, y que utilizan las tecnologías apropiadas en un entorno en red. 
Por lo tanto, Van der Brade (1993) señala a cuatro conceptos clave que se hayan inmersos en la educación flexible: apertura, flexibilidad, descentralización y multimedia. Y ello, para su aplicación a distintos modelos que puedan llevarse a la práctica deben considerar, de acuerdo con Collis y Moneen (2001), 4 componentes: Tecnología, pedagogía, estrategia de implementación y marco institucional. La incorporación de este tipo de tendencias en el ámbito educativo, coincidentes con el desarrollo de los entornos virtuales de enseñanza-aprendizaje, que lleva a la búsqueda de un nuevo modelo de aprendizaje, basado en la educación flexible, que implicaría (Salinas, 2002): 
1. El aprendizaje presenta flexibilidad de lugar, tiempo, métodos y ritmo de enseñanza y aprendizaje. 
2. Un modelo centrado en el estudiante. 
3. El rol del docente es de facilitador del aprendizaje. 
En síntesis, cada modelo pedagógico presenta diferentes estrategias didácticas, que representan alternativas a partir de las cuales el docente puede elegir una nueva metodología de enseñanza basada en el trabajo activo, en la autonomía y en la flexibilidad, donde el estudiante puede ser el protagonista de su formación. Por ende, esto es lo que constituye el núcleo central de la educación flexible. 

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