EDUCACIÓN DISRUPTIVA | DOCENTES 2.0

Actualmente, en el ámbito educativo la innovación disruptiva es la rompe con los todos los paradigmas tradicionales, currículo, metodologías y modalidades de emisión del conocimiento, para abrir las nuevas alternativas de aprendizaje. De acuerdo con la Real Academia Española la palabra disrupción, alude a una “rotura o interrupción brusca”, por tanto, el término educación disruptiva d acuerdo con los autores Bower y Christensen (1995) se describe como la educación que rompe con lo establecido, suspendiendo el modelo tradicional de aprendizaje.

La educación disruptiva admite que el proceso educativo a través de la tecnología y medios de comunicación sea reciproco entre ellas y el fortalecimiento a las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), Tecnologías del Aprendizaje y del Conocimiento (TAC) y las a las Tecnologías para el Empoderamiento y la Participación (TEP) para transformar los tiempos, espacios, metodologías y jerarquías establecidas desde en el aula de clases.

Por ello, la pedagogía disruptiva beneficia la fusión de las aulas de clases con la tecnología, en cuanto a los cambios metodológicos del docente en las nuevas formas de enseñar y aprender. A continuación, listaremos algunas características de la pedagogía disruptiva sustentadas por los autores Vratulis, Clarke, Hoban & Erickson (2011):

  1. Disolución de la jerarquía tradicional del espacio y tiempo.
  2. Espacio y tiempo flexibles.
  3. Aprendizaje 24-7.
  4. Cualquier entorno y momento pueden proporcionar aprendizaje.
  5. Requiere competencias transversales.
  6. Promueve el aprendizaje interdisciplinario.
  7. Se alimenta las múltiples representaciones de aprendizaje, no solo el alfabético.
  8. Se estimula la participación activa.
  9. La evaluación está orientada hacia el proceso.
  10. Se evalúa el viaje del aprendizaje.
  11. Se establecen repositorios digitales.

En síntesis, la educación ofrece una opción poderosa para trabajar con la modificación estructural cognitiva, lo cual admite que los estudiantes superen las consecuencias de la didactogenia y la ausencia de formación en las edades precisas. No obstante, el objetivo principal es perder la identidad con la educación tradicional en favor de las oportunidades apoyadas por la innovación pedagógica.