✍ AUTOCONCIENCIA SOCIOEMOCIONAL | DOCENTES 2.0

El autoconocimiento es un proceso de aprendizaje permanente que permite a las personas descubrir y adoptar su propia individualidad. En el aula, los docentes alientan a sus estudiantes a encontrar sus fortalezas a través de nuevas experiencias e interacciones con otros, incluso frente a los fracasos. Tener autoconocimiento genera confianza y apoya la flexibilidad ante los nuevos desafíos.

En tiempo de confinamiento, es importancia conocer el termino autoconciencia socioemocional, ya que en esta tercera cresta de pandemia todas las personas deben apoyarse mutuamente. La autoconciencia socioemocional significa tener la capacidad de comprender los pensamientos, emociones y valores, así como saber cómo esos factores influyen en el comportamiento. A esta comprensión se suma la capacidad de evaluar de manera realista las fortalezas y debilidades mientras mantiene su confianza, impulso y deseo de crecer.

La Organización Mundial de la Salud reconoce la autoconciencia como una de las diez (10) habilidades para la vida que promueven el bienestar en todas las culturas. Las otras habilidades incluyen:

  1. Empatía
  2. Pensamiento crítico
  3. Pensamiento creativo
  4. Toma de decisiones responsable
  5. Resolución de problemas
  6. Comunicación efectiva
  7. Relaciones interpersonales
  8. Sobrellevar el estrés
  9. Hacer frente a las emociones

Por lo tanto, tener una autoconciencia saludable promueve el bienestar emocional y autoestima. Proporciona a los estudiantes una idea de quiénes son, por qué reaccionan como lo hacen y les da una dirección para la superación personal. La autoconciencia de los estudiantes es fundamental para el éxito. Las personas conscientes de sí mismas tienen una creencia fundamental en su capacidad para lograr una meta, y este rasgo ayuda a los estudiantes a prosperar en todo lo que hacen.

Para ser consciente de sí mismo, se debe:

  1. Identificar las emociones.
  2. Mirarse a sí mismo con honestidad.
  3. Reconocer las fortalezas y debilidades.
  4. Trabajar hacia el crecimiento.
  5. Conciencia positiva.
  6. Discutir el círculo Pensamientos-Acciones-Sentimientos.
  7. Llevar un diario de emociones.
  8. Establecer y trabajar hacia metas.
  9. Utilizar los puntos fuertes.

En síntesis, los niños pueden volverse conscientes más jóvenes de lo que se cree. Por lo general, luego de los cinco años, comienzan a identificar sus emociones. Hasta entonces, no comprenden lo que están sintiendo o que otras personas tienen sentimientos separados de los suyos. Reconocer las emociones es el primer paso para volverse consciente de sí mismo. Pregúntese: ¿Qué le motiva? ¿Qué tan bien entiendo los sentimientos de los demás? ¿Cómo aprendo mejor? ¿Qué hace que ese conocimiento se mantenga? ¿Qué actividades disfruto? ¿Qué actividades encuentro particularmente desafiantes?

 

 

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