✍ DESIGUALDADES EN EL ÁMBITO DEL DESARROLLO HUMANO | DOCENTES 2.0

Hoy en día, el tema de desigualdades se puede observar en todos los ámbitos. Es un argumento muy preocupante, sobre todo en el ámbito educativo. Cada vez son más las personas de todos los países y convicciones políticas que creen que la desigualdad de los ingresos debería disminuir en su país.

En el ámbito del desarrollo humano, las desigualdades son más profundas. Hoy en día, las personas tienen poca probabilidad estar matriculados en la educación superior, ahora en tiempo de confinamiento crece esta brecha porque por una o por otra razón no todas las instituciones educativas poseen una plataforma educativa que les permita seguir educando desde la distancia. estudios superiores. Por el contrario, el segundo tiene una probabilidad muy inferior.

Por lo tanto, la exploración de las desigualdades en el ámbito del desarrollo humano debe ir más allá del ingreso, promedios y del presente, tal como lo sustenta el Informe sobre Desarrollo Humano (2019) la clave es:

  1. Continúan existiendo disparidades generalizadas en el terreno del desarrollo humano, aunque se está avanzando en la reducción de las privaciones extremas.
  2. Está surgiendo una nueva generación de desigualdades y se observa divergencia en las capacidades aumentadas, pese a la convergencia de las básicas.
  3. Las desigualdades se acumulan a lo largo de toda la vida, reflejando a menudo profundos desequilibrios de poder.
  4. La evaluación de las desigualdades del desarrollo humano y la respuesta a este problema requieren una revolución en lo que atañe a su medición.
  5. Podemos corregir las desigualdades si actuamos ahora, antes de que los desequilibrios de poder económico se trasladen al ámbito político (p.3).

Por lo tanto, un enfoque basado en el desarrollo humano abre infinitas oportunidades en relación con las desigualdades, contribuyendo así la adopción de medidas concretas. No obstante, cuanto más dura la pasividad, menor es la congruencia para enfrentar las desigualdades del desarrollo humano, puesto que las inestabilidades en el terreno del poder económico se pueden traducir en dominio político. La naturaleza e importancia referente de las desigualdades varían de unos países a otros, por lo que las políticas utilizadas para combatirlas también deberían ser diferentes.

En síntesis, al igual que no existe una solución específica que permita eliminar todas las desigualdades dentro de un país, tampoco existe un conjunto de políticas educativas válidas para hacerles frente en todos los países. De hecho, las políticas que se apliquen en todos ellos tendrán que enfrentarse a dos tendencias que están influyendo poderosamente en las desigualdades del desarrollo humano en todo el mundo: el cambio climático, aceleración del progreso tecnológico y, por ende, en la agenda 2030.