
En el microaprendizaje existen 4 acciones que son útiles para desencadenar un aprendizaje más profundo y, por lo tanto, un cambio de comportamiento:
1. Contextualización: La cual incita al estudiante a pensar en un escenario en el que su aprendizaje podría ayudarles a lograr un objetivo mayor.
2. Solicitud: Cuando se les solicita a los estudiantes que hagan una actividad, los estudiantes generalmente recuerdan sus necesidades de trabajo más apremiantes en el momento o un proyecto en el que están trabajando actualmente.
3. Aprendizaje social: Ocurre al reflexionar sobre las interacciones e identificar las piezas que los propios estudiantes pueden haber perdido.
4. Promover una acción: Esto puede garantizar que el aprendizaje no se limite a los 10 a 15 minutos con los que se involucró el estudiante en la plataforma de microlearning.
El aprendizaje puede fortalecerse aún más al proporcionar escenarios específicos, en los que el educando necesita tomar decisiones, y se pueden proporcionar comentarios en consecuencia. O se le podría pedir al estudiante que comparta una instancia en la que pudo usar su aprendizaje con éxito, lo que provocó una mayor contextualización y aprendizaje social.
En síntesis, un mapa de empatía es una herramienta que los individuos y los equipos pueden usar para obtener una visión más profunda de sus estudiantes. Al igual que una persona de usuario, un mapa de empatía puede representar a un grupo de usuarios, como un segmento de educandos. Un mapa de empatía se enfoca en varios aspectos de la persona del usuario, como sus aspiraciones, metas, pensamientos y sentimientos, su entorno, sus temores y puntos de dolor.