¿LA DOCENCIA Y LA INVESTIGACIÓN SON COMPATIBLES?

En mi opinión, la docencia y la investigación no son actividades incompatibles, tampoco son en sí complementarias, pero si son compatibles. Debido a que es posible que haya docentes–investigadores e investigadores-docentes, pero entendiendo que el ejercicio en cada campo laboral requieren dedicación de tiempos intensos y prolongados. 

Son profesiones distintas y diferenciadas por cuanto requieren aptitudes, competencias, conocimientos y experticias específicas para su cabal ejercicio. Y pueden ser complementarias como actualización y profundización de conocimientos para el ejercicio docente, así como en la función social de producción y transmisión del conocimiento. Pueden ser incompatibles cuando se da una alta carga para la función docente y escaso tiempo laboral para investigar.
No todo docente tiene que ser investigador, ni todo investigador tiene que ser docente. Pero si es pertinente y conveniente que las instituciones académicas tomen medidas efectivas para facilitar a los docentes que reúnan las competencias y condiciones requeridas para el ejercicio de los dos obligaciones, lo cual implica, de entrada, que se adopten medidas para fortalecer las competencias básicas de los docentes-investigadores en los dominios profesionales.
Debemos tener en cuenta, que el docente debe determinar si quiere llevar a cabo los dos trabajos de manera conjunta y revisar las habilidades y talentos que tiene para realizarlos, pero un docente con alta carga horaria muy difícilmente podrá realizar investigaciones serias y profundas con escasos tiempos laborales dedicados a esta labor. Si decide incursionar simultáneamente en los dos campos, es fundamental que el docente- Investigador combine las dos faenas de tal Suficientes a los docentes que reúnan la doble condición de docentes-investigadores. 
La forma que se puedan alimentar los ambientes de aprendizajes que diseña con los conocimientos que aportan sus investigaciones disciplinares y sus investigaciones sobre sus propias practicas pedagógicas.
En mi experiencia en el aula, el docente investigador asume la práctica educativa como en espacio que hay que indagar; se cuestiona el ser y hacer como docente; se interroga sobre sus funciones y sobre su figura; se pregunta por su labor docente y por los objetivos de la enseñanza; revisa contenidos y métodos, así como las estrategias que utiliza; regula el trabajo didáctico, evalúa el proceso y los resultados.
El docente investigador cuestiona su enseñanza; innova, renueva, pone a prueba sus creencias, problematiza lo que hace con la finalidad de mejorar su práctica profesional. Reflexiona su práctica a veces utiliza la ayuda externa, recoge datos, los analiza, plantea hipótesis de acción, redacta informes abiertos a críticas, incorpora las reflexiones de modo sistemático, busca el perfeccionamiento contrastando hipótesis.
De esta forma, el docente investigador aporta nuevos elementos al proceso educativo. Se brinda al profesor la posibilidad de identificar problemas o dificultades en la práctica docente, indagarlos, reflexionando sobre el mismo y, sobre la base de la reflexión, proponer acciones de intervención, compresión y posibles mejoras de las prácticas educativas en el aula.
La complejidad de la práctica educativa hace necesario que el docente asuma el papel de investigador; que esté atento a las contingencias del contexto; que se cuestione las situaciones problemáticas de la práctica; que dé respuesta a las necesidades del alumnado y trate de buscar nuevos enfoques.

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