MÉTODO DE ESTUDIO.

Existen una serie de técnicas que ayudan a mejorar y a rentabilizar el estudio en los estudiantes; no son infalibles, ni tampoco imprescindibles para todos. Cada estudiante deberá primeramente conocerlas y después elegir aquellas que mejor se adapten a su forma de aprender y retener los contenidos, e incluso adaptarlas o inventar nuevas maneras de llevarlas a la práctica. Lo importante es que estas técnicas sean útiles, y que les sirva a los estudiantes para aprender-aprender. 

A la hora de estudiar, el estudiante puede emplear distintas técnicas de estudio para fortalecer las asignaturas. Para ello, a continuación se presenta un método el cuál es eficaz en el aprendizaje. Este método consta de seis apartados:
  1. Prelectura. 
  2. Anotaciones.
  3. Subrayado.
  4. Esquemas: cuadro sinóptico, resumen, mapa conceptual. 
  5. Revisión. 
  6. Repetición activa. 
PRELECTURA: 
El objetivo de la Prelectura es conseguir una especie de preparación de la mente antes de entrar de lleno en el estudio detallado. Es muy importante no saltarse este paso, ya que ayuda a la concentración. 
En este primer paso, no se trata de leer todo el tema, sino de dar un repaso por encima, pues el objetivo es obtener una visión global del tema y ver si el estudiante ya tiene conocimientos anteriores de ese tema. No se trata de analizar todo en profundidad, sino captar la idea general, ver de qué tema se trata y los aspectos en que se desglosa el desarrollo del mismo. Por tanto, lo que sí se debe leer es: el título, los subtítulos de los apartados, las palabras destacadas en negrita o cursiva y, los gráficos o fotos. Si el tema no queda perfectamente delimitado o aclarada, no importa porque este es el objetivo de la siguiente fase.
ANOTACIONES: 
Una vez realizada la Prelectura, se trata de analizar la estructura del texto y captar las ideas principales que se desarrollan.
Las características de este segundo paso son:
 
  1. Es la primera lectura completa del tema. 
  2. Se debe tener en cuenta la idea general captada al realizar la prelectura. 
  3. Es una lectura rápida y comprensiva a la vez, realizada en silencio. 
  4. Es el momento adecuado para aclarar todas las dudas que surjan, preguntando al docente, consultando el diccionario, enciclopedias, libros de texto, etc.
Para realizar este proceso se han de seguir las siguientes pautas:
  1. Leer párrafo por párrafo. Generalmente cada uno contiene una sola idea principal, aunque hay párrafos que tienen más de una o incluso ninguna.
  2. Al leer contestar a este tipo de preguntas: ¿Cuál es la idea que desarrolla? 
  3. La respuesta a esta pregunta, se debe poner en el margen izquierdo o derecho del párrafo correspondiente. 
  4. Utilizar en estas anotaciones palabras que sean más fácil de comprender que las que aparecen en el libro. 
SUBRAYADO:
El objetivo es localizar las palabras o frases que contienen la información básica o fundamental del tema, sin las cuales no es posible aprender la materia.
Las características que debe presentar un subrayado son: 
  1. Es la segunda lectura completa del tema. Hay que insistir en este punto porque se tiende a subrayar ya en la primera lectura y no conviene hacerlo. 
  2. Al subrayar deben tenerse en cuenta las ANOTACIONES. El subrayado es la respuesta a esas anotaciones.
¿Qué es lo que hay que subrayar? 
  1. Subrayar únicamente palabras aisladas y ocasionalmente frases, lo más breves posibles. 
  2. Estas palabras o frases deben ser claves para la comprensión del tema en estudio. 
  3. Deben tener sentido por sí mismas. 
  4. La mayor parte de las palabras subrayadas serán nombres o sustantivos. 
  5. Es importante ir jerarquizando a la hora de subrayar, como por ejemplo del siguiente modo: IDEA GENERAL: En un recuadro; IDEA PRINCIPAL: En un círculo; IDEAS SECUNDARIAS: Subrayado con dos líneas. 
Ventajas del subrayado: 
  1. Hace que el estudio sea más activo y agradable. 
  2. Facilita la concentración al estudiar. 
  3. Fomenta la comprensión de lo estudiado. 
  4. Desarrolla funciones mentales de análisis, observación y jerarquización, implicadas en el proceso descrito. 
ESQUEMAS:
En esta fase, además de los esquemas se pueden trabajar mapas conceptuales o resúmenes, que más tarde se explicarán. El objetivo es obtener una visión de conjunto del tema, global y concreta a la vez, reconstruyendo el esqueleto del mismo. 
Las características que debe presentar un esquema son: 
  1. Ser claro. Debe “entrar por los ojos”, captarse de un solo golpe de vista. Para ello: Dejar amplios márgenes, Utilizar solo palabras clave; ocasionalmente frases, Jerarquizarlas ideas, básicamente por su colocación, aunque también se puede recurrir al tamaño de letras, color, subrayado, etc. 
  2. Estar archivado: Cada materia debe realizarse en el mismo tipo de papel, normalmente en folios blancos, Almacenarlo ordenadamente en carpetas. 
EL ORDEN VA A SER CLAVE PARA PODER ESTUDIAR. La realización del esquema es muy sencilla; sólo hay que tener en cuenta: 
  1. Que el armazón del esquema nos lo dan las anotaciones marginales, y se completa con las palabras subrayadas, que no tienen que ser necesariamente todas, ni registrarse en el esquema tal cual vienen en el texto. 
  2. Se trata de ir colocando progresiva y jerárquicamente las palabras más importantes subrayadas, coincidiendo las que conllevan ideas del mismo orden a la misma altura o distancia del margen.
Las ventajas de la elaboración del esquema son: 
  1. Desarrolla la capacidad de síntesis. 
  2. Fomenta el estudio activo, más elaborado y personal. 
  3. Evita la simple memorización al posibilitar un estudio más profundo de los temas. 
  4. Fomenta el Aprendizaje Significativo.
  5. Facilita el recuerdo, pues es la mejor base para repasos posteriores. 
REVISIÓN: 
El objetivo es comprobar si en el esquema no se ha omitido nada, o si por el contrario, se han colocado detalles que estés de más. La revisión consiste en una lectura de control en la que el estudiante contrasta el esquema con el libro. Se trata de depurar el esquema para dejarlo completamente claro. La ventaja de la revisión es asegurar no olvidar detalles importantes
REPETICIÓN ACTIVA
El objetivo es reconstruir el tema a partir de las palabras clave. 
Las características son: 
  1. Se trata de intentar preguntarse y responderse a sí mismo sobre el contenido del tema en base al esquema elaborado. Es decir, si anteriormente se ha de analizar un texto y sintetizarlo en un esquema; ahora, el estudiante analiza los conocimientos que posee del tema, a partir del esquema. 
  2. El estudiante ha de verbalizar el tema como si se lo estuviese explicando a un compañero o exponiéndolo en clase. Otra posibilidad es escribirlo como si se lo estuviesen preguntando en un examen de clase. La repetición activa tiene la ventaja de que a la hora de decir el tema, se expresa con las propias palabras del estudiante. Es decir, lo que se pretende es que en todo momento el estudiante entienda lo que aprende y no se lo aprenda todo de memoria. 
En definitiva, tras exponer los seis pasos de los que se compone el método, se puede observar como cada uno es anticipo de los demás, y por tanto, no es aconsejable saltarse ningún paso. Cuando se llega a la repetición activa, se puede observar como el estudiante ha trabajado el mismo texto seis veces; es decir, en cada una de las fases, ha tenido que repasar cada concepto.
Este método no se puede trabajar una semana antes de los exámenes. Se debe hacer desde el principio de cada evaluación, diariamente, siendo vital el estar atento en clase, ya que esto hará que a la hora de iniciar este dicho método, se conozca el tema a tratar. 
En conclusión, el estudiante para trabajar correctamente esta herramienta de estudio, debe ser consciente desde el principio de curso del objetivo que pretende. 

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