EL APRENDIZAJE POR DESCUBRIMIENTO Y RECEPCIÓN.

El aprendizaje significativo se circunscribe dentro del pensamiento constructivista del aprendizaje. El término «Aprendizaje Significativo» fue acuñado por Ausubel, como oposición al aprendizaje repetitivo-memorístico, en el que no se relaciona o se relaciona de forma arbitraria, lo que ha de ser aprendido con los conocimientos que el estudiante posee. Esta relación irreal o arbitraria hace que los conocimientos adquiridos de forma memorística-repetitiva no perduran. Ausubel señala que gran parte de la confusión dominante en el tema del aprendizaje se debe a que los psicólogos han intentado incluir en un sólo modelo explicativo clases de aprendizaje cualitativamente diferentes. Los tipos de aprendizaje escolar pueden ordenarse en función de dos ejes: 

  1. Eje 1 de abscisas (modos de enseñar); Receptivo vs. Descubrimiento. 
  2. Eje 2 de ordenadas (modos de aprender); repetitivo (o memorístico-mecánico) vs. Significativo.
Aprendizaje por recepción: El estudiante recibe los contenidos que debe aprender en su forma final. Éste debe asimilarlos, comprenderlos y reproducirlos con la misma estructura organizativa que los recibió.
Aprendizaje por descubrimiento: El estudiante tiene que reorganizar los contenidos que se le presentan de forma incompleta o inacabada tratando de descubrir relaciones, leyes o regularidades desde sus conocimientos previos. 
Aprendizaje repetitivo (o memorístico): Los contenidos se almacenan tal como se presentan y se recuperarán así de la memoria. El aprendizaje repetitivo se produce: 
  1. Cuando los contenidos de la materia son arbitrarios (no guardan orden lógico ni están relacionados); 
  2. Cuando el estudiante carece de los conocimientos necesarios para que los contenidos resulten significativos; 
  3. Cuando adopta la actitud de asimilarlos de forma arbitraria o al pie de la letra. 
Aprendizaje significativo: En este caso, el contenido nuevo se relaciona con los conocimientos previos que posee el estudiante. El aprendizaje significativo se produce: 
  1. Cuando el estudiante tiene una actitud favorable para aprender; es decir, está motivado. Así, dotará de significado propio a los contenidos que asimila; 
  2. Cuando el conocimiento es potencialmente significativo tanto desde la estructura lógica del contenido de la disciplina, como desde la estructura psicológica del estudiante. 
Desde la “estructura lógica” de la disciplina: significa que el contenido sea coherente, claro y organizado; y desde la “estructura psicológica” del estudiante: significa que el estudiante posea los conocimientos previos necesarios para anclar el nuevo aprendizaje. 
En conclusión, Ausubel señala que el aprendizaje significativo se puede conseguir tanto por descubrimiento como por recepción; pero, señala que la principal fuente de conocimientos proviene del aprendizaje Receptivo, sobre todo en los niveles educativos superiores como el universitario, mientras que el aprendizaje por Descubrimiento (mucho más lento) alcanza su máximo valor en los niveles educativos inferiores, como en educación preescolar y primer ciclo de Primaria. 
El aprendizaje favorece al desarrollo en la medida en que aprender no es copiar o reproducir la realidad sino construir. Los estudiantes aprenden cuando somos capaces de elaborar una representación personal sobre un objeto de la realidad o contenido que pretendemos aprender. Dicha elaboración implica aproximarnos a dicho objeto o contenido con la finalidad de comprenderlo y lo hacemos desde nuestras experiencias, intereses y conocimientos previos. Cuando se da este proceso, decimos que estamos aprendiendo “significativamente”.

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