El Paradigma Ecológico, también llamado «Emergente» en el campo pedagógico, comienza a ser una forma específica de explicar los fenómenos y situaciones educativas o formativas de la realidad según los principios de la ecología. Ésta nace de la tesis del biólogo alemán Haeckel, quien estudió las formas y desarrollos de la organización de los seres vivos. La escuela es interpretada desde el paradigma ecológico como un ecosistema social humano, ya que enuncia en la realidad un complejo andamio de elementos (población, ambiente, interrelaciones y tecnología) y de relaciones organizativas que la configuran y determinan como tal. El autor, establece que un ecosistema es una realidad permanente, dinámica, con una red de significaciones, un sistema de comunicación y tipos de encuentro entre sus miembros y el ambiente. 
Los de este paradigma en el ámbito educativo son: Doyle, quien promueve la idea de paradigma ecológico como espacio favorecedor para el desarrollo e intercambio de significados críticos en el estudiante; Bernstein, quien estudia las relaciones de saber y poder que se producen en las instituciones escolares, y Tikunoff, que propone un modelo explicativo de construcción de cultura experiencial en la escuela como espacio ecológico. Este paradigma es un modelo integrador entorno a lo educativo. Ayuda a entender los hechos pedagógicos y educativos partiendo del estudio de la realidad cultural, las demandas del entorno y las respuestas de los elementos de ella, así como las maneras múltiples de adaptación de los individuos al contexto. Se ha convertido en un modelo de acción pedagógica que abarca la teoría, la praxis y la práctica educativa; por tanto, orienta la teoría, la acción y la investigación en el aula.

Las características del «paradigma ecológico» constituyen, según Paniker, un marco general que da sentido a la mayoría de fenómenos conocidos, entre ellos la escuela, de tal manera que puede ser vista como la consecuencia de procesos históricos complejos y nunca neutrales; siempre benefician a unos y marginan a otros. Una construcción social pensada y constituida por grupos sociales en un momento determinado y no algo con natural, innato a la vida en sociedad. Además, es un espacio que cumple funciones patentes o explícitas (educar, socializar, enseñar, orientar, culturizar) y otras ocultas (reproducción de clases, dominación y domesticación). 
La síntesis que se muestra a continuación dan sentido orgánico y totalizador a la escuela como ecosistema, los cuales se caracterizan por su interdependencia y son:
  1. Población: estudiantes, profesores, padres y comunidad local.
  2. Organización de relaciones: estructura holística de la institución educativa, donde sucede el conflicto, el cambio educativo y la formación del docente.
  3. El ambiente: lo físico (espacio y tiempo), la cultura institucional y el ambiente externo.
  4. La tecnología: conformada por los proyecto educativos y pedagógicos, la vida económica y administrativa de la institución y la evaluación.
Estos elementos se interrelacionan a través del currículo que es el medio de cultura, objeto de nutrición pedagógica por los estudiantes dada la mediación de docentes y padres. Este representa la razón que define las relaciones en la escuela, además es el generador de tecnología mediante el cual se configura de forma concreta la escuela como ecosistema. Finalmente, es el dinamo de innovación, enriquecimiento, cambio y transformación escolar.

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