En la actualidad, podemos apreciar que un buen docente en el aula de clases es aquel que a menudo encuentra los métodos adecuados para desarrollar un aprendizaje efectivo, la clasificación que los consideran los mejores existen en numerosas fuentes de información disponibles. Es importante resaltar, que no todos los métodos de educación tradicional son buenos, pero tampoco, no todas las prácticas educativas son malos, aunque los métodos de educación moderno son dignos de aceptación o rechazo indiscriminado.

Un docente que enseña su contenido a la clase de manera expositiva, tiene en cuenta que todos los estudiantes tendrán suficiente contenido para hacer sus exámenes, y hace que sus clases sea la puerta del éxito de sus estudiantes. El docente no considera la mentalidad no-compromiso con la enseñanza, debido a que el no lo hace realmente para satisfacer, sino que se preocupan por sus estudiantes, y no toma en cuenta la posibilidad de que ellos no quieren aprender para hacer su trabajo y que están allí sólo para recibir el diploma.
Asimismo, observamos que a menudo algunos docentes hacen la petición de silencio absoluto a todos los estudiantes en el aula de clases, porque no aceptar ser interrumpido bajo ninguna circunstancia, y cuando alguien atreve hacerlo, finaliza la clase. Realmente este tipo de docente son quienes en la mayoría de las veces hablan de la disciplina de los estudiantes, y cuando el estudiante necesita responder a una inquietud, el no responde bajo ninguna circunstancia.
Las clases tediosas son una constante cuando un docente utiliza la misma de manera expositiva para cada clase, el cree que es inadmisible que los estudiantes puedan verlo como incompetente, y no como un buen docente, pero realmente se aprecia su forma insatisfactoriamente de aprovechar el tiempo. Los estudiantes sienten muchas más dificultades para entender lo que el docente desea enseñar.
Algunos estudiantes se sienten desanimados, porque no tienen necesidades satisfechas. La creatividad y la curiosidad que existe en cada ser humano hace que sea siempre cuestionando, porque en ese momento él solo quería preguntar. Incluso los estudiantes se aprecian más introvertidos, porque no sienten la satisfacción de las necesidades que ellos anhelan.
La resistencia que existe entre docente y estudiante, es debido a cuando el docente piensa que es el «dueño de la verdad» piensa que, si él no comparte sus conocimientos, los estudiantes no serán capaces de pensar por sí mismos. Tal vez ellos no saben ni siquiera organizar sus pensamientos, en cuyo caso, el docente debe ser un asesor de esta organización, en vez de creer que los estudiantes no son capaces de pensar por sí mismos. En esta creencia solo se muestra la falta de visión del docente. Por lo general, son los docentes con un alto valor a las técnicas tradicionales, como son las clases expositivas, como el único medio de transmitir el contenido en la institución educativa.
Es importante señalar, que la técnica de conferencia es uno de aquellas técnicas que permite la buena enseñanza, pero debe ser adecuada a las necesidades de aprendizaje de cada clase, tomando en cuenta los conocimientos de los estudiantes. Por cada clase se debe aprovechar un estudiante expositivo, y el docente puede adoptar dos posiciones: la dogmática o el diálogo.
La técnica de la conferencia es más factible si docente optar por la posición de diálogo y debe tener definido los procedimientos que establecen sus objetivos: para planificar la secuencia de la clase, mantener al estudiante en la reflexión de la actitud, dar un poco de entrenamiento rápido, haciendo resúmenes de las nociones presentado durante la clase y observar los signos aburrimiento o fatiga de los estudiantes.
Un docente dogmático, durante una presentación, no permite preguntas, y cuando un estudiante desea hacerlo, este desarrolla un discurso interminable y sin sentido con respecto a la clase que se está desarrollando, no demostrando su disposición a aprender. Esto, se insinúa en los docentes que también no pueden demostrar su disposición a enseñar. En realidad, el docente busca una clase estática, pero esto no es posible porque el mundo es dinámico. 
Si el acuerdo, con el ser humano es autoritario, trae descontento. Y en este caso, el estudiante esta desmotivado para responder a sus preguntas. Este hecho es inadmisible porque, después de todo, es en el aula de clases donde debe ser aclarado toda duda. En este entorno debe hacerse todo lo posible por satisfacer las necesidades de aprendizaje de los estudiantes.
Se le aconseja al docente, por tanto, que el mejor momento para hacer las reprimendas, es cuando los estudiantes son indisciplinados, arrogantes, perturbadores de la paz. Ellos también valoran el tiempo que están allí, es una actitud cuestionable porque el docente, al no hacerlo, también está perdiendo su tiempo, y su incapacidad de demostrar la necesidad real de compromiso el aprendizaje.
El discurso suena como la de los docentes autoritario, que quieren que sus estudiantes sean pasivos, tranquilos y acríticos. El comportamiento de los adolescentes está cambiando. No son agresivos, son solamente críticos y algunos docentes no aceptan las críticas y preguntas. Según Freire (2000), el docente autoritario ahogando la libertad del estudiante.
El docente no debe caer en la agresión y la emotividad, ya que el aprendizaje es del producto de la tecnología, y cada vez es menos de lo improvisado, de lo talentoso, y de poco más tiempo en el aula de clases. En ninguna educación debe haber lo improvisado, sólo debe haber una flexibilidad de planeamiento y el docente podrá conseguir y detectar las necesidades de sus estudiantes, para el ajuste a su servicio al mercado que les espera.
Novoa (1991) nos habla del encanto, la emoción para que el desarrollo intelectual de los estudiantes. Esta pasión es apuntada por el mismo autor que todos deben tener al momento de elegir su profesión, la sopesar los pros y los contras de esa elección. Así que esto se hace y el profesional decida lo que quiere, deben participar más y más con su carrera.
En la educación es aún más importante esta participación, aunque sólo sea porque es responsable de muchas «cabezas». El docente autoritario no puede acercarse a sus estudiantes, y viceversa. Al igual que un buen docente debe guiar a sus estudiantes. ¿Cuando el docente no puede notarlas necesidades de sus estudiantes? Cuando el docente todavía la enseña lecciones al igual que sus predecesores, lo que vemos es que cuando el habla, todos callan. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.