En el proceso de cambio del perfil del docente tradicional hacia el perfil del docente competitivo, conducirá al logro de transformaciones que favorezcan a la educación en su totalidad.

Cuando partimos de lo conocido, es decir, de la base de conocimientos que los docentes cuentan y con las características necesarias para un nuevo perfil, es necesario observar, reflexionar y evaluar el cumplimiento de sus competencias; sin embargo, se requiere de una transformación hacia un perfil más competitivo, acorde a las exigencias de la educación del siglo XXI.

Esto comprueba que el perfil docente influye significativamente en el proceso de enseñanza-aprendizaje y resulta que, para lograr la calidad educativa en la docencia, es necesario alcanzar competencias intelectuales, didácticas, pedagógicas, tecnológicas y sociales que ayuden al estudiante en la construcción de su conocimiento.

El docente del siglo XXI debe ser capaz de asumir nuevos retos. Para ello, debe contar al menos con tres herramientas fundamentales, que son: la sensibilidad, flexibilidad y conocimiento. Evidentemente, la reflexión sobre el perfil vuelve a un instante a las preguntas fundamentales del ¿Qué?, el ¿Para qué? ¿Y el Dónde? de los perfiles posibles, si se progresa más allá de un listado de contenidos y se interrumpen un instante sobre las condiciones y sobre los métodos de trabajo con los docentes, se puede pensar en las estrategias de autoformación colectiva de algunos grupos de docentes y en el modo de validar y promover esas estrategias y aprender de ellas, de seguro esta indagación no será tiempo perdido.

El perfil ideal del docente para una sociedad democrática, cambiante, tecnificada y globalizada es el de una persona dispuesta constantemente a aprender, a adaptarse a los cambios, a transferir su pasión por el conocimiento, que sea guía y consejero, que escuche y comprenda, que ponga límites en casos de necesidad, que no exclame sino que imponga el respeto con su ejemplo y su seguridad, que prepare bien sus clases, que estimule a todos sus estudiantes en general y a cada cual en sus inteligencias específicas, fortaleciendo sus debilidades y enalteciendo sus fortalezas.

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