
Para poder mejorar y obtener el máximo beneficio de una memoria próspera, es fundamental que se detecte y se reconozca cada uno de los factores que afectan negativamente la memoria. Fundamentalmente, se debe tratar de reconocer a los grandes factores contradictorios, para poder combatirlos de la forma más eficaz. Debido, a que ellos son la principal razón que hacen creer a las personas que tienen una mala memoria. Las causas son muchas, y seguramente simpatizan desde hace mucho tiempo con los individuos. A continuación, listaremos a continuación unos puntos que le ayudaran a detectar rápidamente cuales son los elementos que le afectan en particular:
El estrés:
El estrés es una de las principales causas, no solo de debilita la memoria, además causa depresión y malestar en la salud física. Algunos síntomas de exceso de estrés incluyen: la irritabilidad, sensibilidad, tensión, difícilmente conciliar el sueño, aumento de adicciones como beber y fumar, indigestión estomacal y perdida de la concentración.
Mala alimentación:
Algunos especialistas señalan que la mala nutrición afecta el desarrollo del hipocampo, involucrado de forma importante en el proceso de aprendizaje y la memoria. Investigadores han descubierto que una alimentación insuficiente de vitaminas del grupo B, puede ser responsable de anomalías en la memoria.
Alcohol:
Es uno de los factores que más regularmente resulta responsable de la falta de memoria. Dificulta la absorción de la vitamina B o tiamina, que es la responsable de que el cerebro sea capaz de absorber la glucosa para poder funcionar bien. Igualmente es el principal causante de la depresión, cansancio, falta de interés o poca agilidad mental.
Depresión:
Es uno de los componentes de estrés más importantes a la hora de perder la memoria, y de hecho muchas veces se confunde con un problema de memoria por los síntomas de falta de concentración.
La rutina:
Este factor es el que disminuye la capacidad de atención. El cerebro entra en un estado de relajación provocado por la falta de estímulo.
Falta de concentración:
Si la mente no está en el estado de concentración correcto, se desvía hacia pensamientos que no tienen que ver con las labores que se trata de realizar o memorizar. Esto es causado principalmente por el ambiente que lo rodea o por la falta de interés a lo que se está realizando.
No dormir suficiente:
El no dormir bien, afecta el fortalecimiento del sistema inmunológico, los procesos hormonales y naturalmente el trabajo de la memoria. Dormir poco, puede además estimular al cerebro a dejar de producir células nuevas. Afecta el hipocampo, una zona del cerebro que hace parte de la formación de los recuerdos y al mismo tiempo te aumenta una hormona llamada corticosterona, que se segrega en momentos de ansiedad o cansancio. Esta hormona bloquea la recuperación de información, pero al serenarse y descansar bien, el cerebro recupera los datos.
En síntesis, la memoria es la capacidad de aprender, almacenar y recuperar información. Una memoria fiel y retentiva es la base de todos los éxitos profesionales. Y por último, todos nuestros conocimientos descansan en la memoria.