¿CUÁLES SON LOS BENEFICIOS DE LOS HÁBITOS MENTALES? | DOCENTES 2.0

El aprendizaje basado en problemas y el aprendizaje basado en proyectos brindan una gran oportunidad para que los estudiantes profundicen su conocimiento, amplíen su repertorio de habilidades técnicas y mejoren su apreciación de las herramientas, procesos y estrategias de pensamiento. 

No obstante, no es suficiente comprender conceptos, principios y resolver ese único problema, por más desafiante que pueda ser. El resultado fundamental es desarrollar y expandir las disposiciones de los problemas, procedimientos donde se pueden aplicar los aprendizajes a una variedad cada vez mayor de desafíos no solo en las materias comúnmente enseñadas en las aulas de clases, sino también en sus comunidades y en su vida cotidiana. 
Si bien, el mundo actual acompañado por la tecnología esta interesado en cuántas respuestas tienen las personas, pero, está aún más interesados en cómo se comportan cuando no saben, cuando se enfrentan a problemas de la vida cuyas respuestas no se conocen de inmediato. El objetivo más extenso es mejorar el rendimiento en condiciones difíciles que exigen razonamiento estratégico, perspicacia, perseverancia, creatividad e innovación para resolver problemas complejos. 
Lograr esta visión requiere de la internalización de ciertas disposiciones, propensiones o hábitos de la mente. Según los autores Kallick y Costa (2009), los Hábitos de la Mente tienen menos que ver con el comportamiento y más con la intención. Un hábito mental representa tener una disposición a comportarse de manera inteligente cuando se enfrenta a problemas, cuyas respuestas no se conocen de inmediato. Cuando los humanos experimentan dicotomías, se confunden con dilemas o se enfrentan a incertidumbres, nuestras acciones más efectivas requieren la elaboración de ciertos patrones de comportamiento intelectual. Cuando recurrimos a estos recursos intelectuales, los resultados que se producen son más poderosos, de mayor calidad e importancia que si no empleamos esos patrones de comportamientos intelectuales. 
Los hábitos mentales son prácticas que las personas exitosas y característicamente inteligentes utilizan con habilidad y atención cuando se enfrentan a problemas, cuyas soluciones no son evidentes de inmediato. Cuando se recurre a estos recursos mentales, los resultados son más poderosos, de mayor calidad y jerarquía. 
En síntesis, emplear hábitos mentales requiere un conjunto de habilidades, actitudes, experiencias y preferencias. Requiere un nivel de habilidad para llevar a cabo las conductas de manera efectiva a lo largo del tiempo. Por ende, enseñar con este tipo de técnicas en las aulas de clases, permite que las personas aprendan a reflexionar, evaluar, modificar y llevar a cabo sus aprendizajes para futuras aplicaciones. Implica el establecer objetivos para mejorar el rendimiento y comprometerse a la auto modificación continua.