¿CÓMO EDUCAR A LOS ESTUDIANTES QUE NO TIENEN ACCESO A INTERNET? | DOCENTES 2.0

Actualmente, existe una interrogante a nivel mundial y es ¿CÓMO EDUCAR A LOS ESTUDIANTES QUE NO TIENEN ACCESO A INTERNET? Es pertinente recordar que en este caso no se puede hablar de una educación virtual porque los educandos no tienen acceso a internet, se habla es de educación a distancia.

La educcaion a distancia se define, de acuerdo con el autor King et al. (2001) como “la instrucción formal donde el tiempo / situación geográfica restringe el aprendizaje al no permitir el contacto en persona entre el estudiante y el instructor”. No obstante, este tipo de educación en la actualidad puede ser desarrollada en dos modalidades: síncrona y asíncrona. La sincrónica proporcionan posibilidades que permiten la interacción «en tiempo real» entre el estudiante-docente a través de la tecnología (teleconferencia, videoconferencia, chat en línea, entre otros). Y, la asincrónica no facilitan la interacción «en tiempo real» entre el estudiante-docente, sus actividades son realizadas a través de correspondencia, correo electrónico, mensajería de texto, dispositivos de almacenamiento, llamadas telefónicas, elementos multimedia e instrucción basada en web.

Por lo tanto, en Latinoamérica la educación a distancia varia. En las zonas rural el docente está fuertemente motivado a utilizar su propia creatividad para buscar una solución a sus inequidades y mejorar sus condiciones profesionales. Existen dos elementos fundamentales en el diseñar de cursos o programas de aprendizaje a distancia, y son: la flexibilidad y los tipos de aprendizaje.

A continuación, listaremos los puntos claves a la hora de la programación de educación a distancia:

  1. Ritmo.
  2. Módulos.
  3. Calendario.
  4. Trabajo colaborativo.
  5. Pruebas y tareas.
  6. Discusiones.
  7. Recursos.

En síntesis, la educación a distancia requiere de estrategias tales como:

  1. Envió de asignaciones o tareas vía correo postal, correo electrónico o mensajería instantánea.
  2. Textos impresos o digitales con facilitadores de aprendizaje.
  3. Tutorías ya sea a través de videoconferencia, multimedia, llamadas telefónicas, mensajería instantánea o impresas.
  4. Apoyo académico vía telefónica, correo electrónico o mensajería instantánea.
  5. Radiodifusión.
  6. Incorporación de la televisión en sus practica pedagógica.
  7. Programar el curso y guardarlo en la nube, imprimirlo o resguardarlo en dispositivos de almacenamiento para hacerlo llegar a los estudiantes.