✍️ IGUALDAD EDUCATIVA EN LA ERA DIGITAL | DOCENTES 2.0

Actualmente, muchos países han centrado su discurso político en argumentar la importancia de originar identidad de oportunidades de acceso al sistema educativo. Los defensores de los derechos humanos, Banco Mundial y la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) (2003) han realizado recomendaciones para transitar hacia una equidad en educación, pues consideran a la educación como EL peldaño para alcanzar el crecimiento sustentable y disminución de la pobreza.

La educación actual está viviendo nuevos retos tales como la creciente migración, brecha digital, pandemia e integración de minorías. Por ello, el autor Lopez (2004) sustenta que el desafío de los sistemas educativos es alcanzar que la distribución del servicio, no sólo sea igualitaria sino también justa, calidad y satisfaga las necesidades particulares de quienes lo reciben. En el ámbito educativo, la igualdad se evidencia en aspectos de derecho para todos y dignidad (Declaración Universal de los Derechos Humanos, 1948). Al respecto, se puede sustentar que la única igualdad en educación pertinente es a de oportunidades.

Al hablar de igualdad en la era digital es inadecuado, si se emplea como sinónimo de identidad, uniformidad y homogeneidad para contextos concretos, procesos o acciones. En otras palabras, si el concepto de igualdad se maneja para amparar la imposición de un currículo exactamente igual, ritmos iguales de enseñanza-aprendizaje, experiencias exactas, exámenes iguales, procesos de evaluación competitiva y meritocrática para medir los grados de asimilación; la igualdad no sería justa ni inclusiva y al no considerar sus carencias, limitaciones y discapacidades se estará generando marginación, exclusión e injusticia.

En síntesis, el enfoque de equidad en la era digital reconoce las diferencias individuales y socioeconómicas nocivas para corregirlas. Por ello, para que exista equidad en las aulas se requiere igualdad de oportunidades y capacidades, entre ellos, descartar los obstáculos sociales que imposibilitan las competencias autónomas de los individuos.

 

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