✍ EL RIGOR EN EL ÁMBITO EDUCATIVO | DOCENTES 2.0

En la actualidad, hablar de rigor en el ámbito educativo atribuye a los estudiantes una carga cognitiva, lo cual, los invita a comprobar conceptos erróneos, reconsiderar posiciones, separar lo implícito de lo explícito y otras prácticas de pensamiento crítico que distinguen la familiaridad inestable de la verdadera comprensión.

De acuerdo con los autores Strong, Silver & Matthew (2001) sustentan que el rigor intelectual es hace referencia a una “calidad del contenido y no una medida de la cantidad del contenido que cubrimos” (p. 137). Por lo tanto, podemos señalar que el rigor intelectual se basa en la conexión y capacidad de no caer en la contradicción, lo cual, envuelve prevalecer, asumir retos y moverse cuando sea necesario. Por lo que, al robustecer e integrar el pensamiento de los estudiantes en el proceso de enseñanza-aprendizaje, se origina el dinamismo y exhorta a los estudiantes a objetar de manera crítica y creativa a un universo de problemas complejos.

En la era digital, es de suma importancia que los docentes empleen el rigor en su programación, enseñanza y reflexión. Además, es algo que todo estudiante debe cultivar a través del pensamiento independiente donde maticen la motivación y disciplina. Una persona rigurosa planifica su día y aprovecha su tiempo de manera inteligente. Esto no representa que una persona no debe realizar una pausa, descansar o renunciar a las actividades recreativas, al contrario, tendrá tiempo para realizarlo.

Si los estudiantes no pueden manejar constantemente actividades rigurosas, se deben examinar más de cerca los hábitos de comprensión o de pensamiento. No obstante, si el trabajo está más allá de su Zona de Desarrollo Proximal, los estudiantes sólo están siendo preparados para la desconexión, frustración y fracaso. Muchas de las actividades en el aula de clase son intrínsecamente rigurosas, incluida la lectura de literatura con gran densidad de ideas, la toma de notas y el uso del proceso de escritura en sí, pero rara vez son atractivas y no siempre se ajustan a un estándar o tarea académica determinada.

A continuación, listaremos algunas estrategias que pueden emplearse para agregar rigor en las aulas de clases:

  1. Transferencia de comprensión
  2. Sintetizar múltiples fuentes.
  3. Actividades que desarrollen cognitivamente.
  4. Utilizar perspectivas divergentes.
  5. Utilizar medios divergentes.
  6. Romper con la convención del área de contenido.
  7. Aprendizaje basado en proyectos.
  8. Observación y análisis a largo plazo
  9. Combinar estrategias.
  10. Tomar y definir posiciones.

En síntesis, cuando los docentes fomenta el rigor a través de sus a creatividad promueven el pensamiento crítico. Tener rigor académico es certificar que el conocimiento que se origina y se alcanza tendrá un efecto para los demás en la medida en que resulta confiable. Por ende, el rigor académico es la práctica fiel de un proceso evaluado por el uso y experiencia que se posee para transportar lo verdadero.