De con varios autores, quienes consideran que el término Estilo se comenzó a utilizar por los investigadores a partir del siglo XX en concreto, por aquéllos que trabajaron en distinguir las diferencias entre las personas en áreas de la psicología y de la educación. 

Un concepto de estilo enfocado al lenguaje pedagógico fue el expresado por Alonso. El autor explica que “los estilos son algo así como conclusiones a las que llegamos acerca de la forma que actúan las personas y resultan útiles para clasificar y analizar los comportamientos”.
En la indagación permanente de la justicia y la objetividad, herencia de la ciencia positiva, el docente hace uso de estrategias evaluativas y estilos de aprendizajes, coherentes con su noción de dicho proceso. La calificación resultante no será totalmente subjetiva, como tampoco puede ser totalmente objetiva. Sin embargo, sí va a manifestar cómo entiende su papel y el del estudiante. 
Entre las estrategias que utiliza el docente para definir la evaluación, incluida la calificación, están los instrumentos, procedimientos y criterios que maneja. 
  1. Los instrumentos son las herramientas más elementales, que directamente logran puntajes susceptibles de ser interpretados a la luz de procedimientos y criterios más generales. De esta manera, identificamos como instrumentos a los distintos tipos de pruebas, escalas, trabajos, tareas, etcétera. 
  2. Los procedimientos establecen el método que se sigue para evaluar. Con frecuencia incluye más de un instrumento, procedimientos sistemáticos, o puede no incluir ninguno, procedimientos asistemáticos.
  3. Los criterios, constituyen la parte menos objetiva y más determinante de las estrategias de evaluación. Representan la base de los juicios que emite el docente. Las creencias que tiene por verdaderas y con base en las cuales es capaz de desechar lo erróneo, lo inaceptable en su esquema de la realidad o el deber ser. Estos criterios tienen su origen en la experiencia de cada sujeto, en la forma en que ha interactuado con el medio; en la lógica que ha encontrado en el funcionamiento social. 
El docente, al evaluar, está en relativa libertad de elegir cuáles serán los instrumentos, procedimientos y criterios con base en los cuales evaluará. Y transmitido que en todos los casos esta elección se hará a partir de lo que considera correcto o menos erróneo, es posible hacer algunas deducciones acerca de sus concepciones del proceso pedagógico en general.
A partir de las estrategias que emplea el docente para definir la evaluación del aprendizaje es posible identificar formas de evaluación, concepciones de aprendizaje y enseñanza, el rol que se asigna a docente y estudiantes, así como las perspectivas didácticas en que se ubican, independientemente de si hay o no conciencia de ello por parte del docente. 
Por lo que se refiere a las formas de evaluar, se examinan a continuación dos que tienen gran auge: la evaluación por normas y la evaluación por criterios. Ello no significa que sean las únicas existentes, pues se puede hablar también por ejemplo de la llamada evaluación basada en el modelo ideal y la compensatoria, entre otras.

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