En la actualidad, la hiperactividad es un trastorno que afecta a gran parte de la población, encontrando en las instituciones educativas un porcentaje del 3% de estudiantes que presentan este síndrome. Por ello, es recomendable que la actitud de los docentes, que tengan en su clase algún educando hiperactivo debe ser de flexibilidad, puesto que este tipo de estudiantes no pueden ser tratados como el resto, y de control de sentimientos desbordantes, por la actitud que estos educandos puedan presentar en el aula. 

A continuación, vamos a enumerar algunas estrategias que pueden ser empleadas por los docentes en la presencia de estudiantes hiperactivos en el aula de clases:
1. Colocar las mesas de forma que el docente pueda moverse libremente;
2. Evitar situar a tipo de estudiantes cerca de distracciones (puertas, ventanas); 
3. Plantearles preguntas a lo largo de las explicaciones para intentar mantener su atención; 
4. Subrayar en la pizarra o en las diapositivas las palabras más importantes; 
5. Elaborar actividades con instrucciones simples evitando la distracción del educando con imágenes y colores innecesarios; 
6. Emplear la musicoterapia en el aula de clases; 
7. Ajustar el nivel de complejidad de la asignación al nivel de este educando; 
8. Asignar roles en clase, que les permita levantarse, como ayudante del docente, puesto que será muy difícil para ellos el hecho de permanecer sentados toda la clase; 
9. Intentar no hacer referencias a la falta de atención de estos estudiantes, para evitar situaciones de vergüenza respecto a sus compañeros; 
10. Elaborar exámenes breves; 
11. Asignar labores para el hogar, esto mejorara su rendimiento escolar, como: mantener ordenado su espacio de estudio; 
12. Realizar esquemas, dibujos explicativos de lo que se desea enseñar; 
En síntesis, todas aquellas estrategias que lleven a este tipo de estudiantes a estar en un clima tranquilo, con las menores distracciones posibles. Es importante destacar, que todas estas técnicas y estrategias tienen como fin ayudar a mejorar la falta de atención y el descontrol psicomotriz, sin pretender sustituir la necesidad de tratamientos más específicos.

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