LOS CUATRO ELEMENTOS DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

La inteligencia emocional es un compuesto de cuatro elementos fundamentales, los cuales están estrechamente enlazados. Ellos son autoconciencia, control de las emociones, motivación y relaciones con una comunicación eficiente. La aceptación de estos factores y la habilidad en su uso permite la edificación de un estilo de vida sensible, beneficioso y productivo en cada círculo de relaciones de una persona ya sea en la familia, en el trabajo, en la educación y en cualquier grupo social. Tres de estos elementos importantes en la enseñanza de la ética se describen a continuación. 

Autoconciencia 
La autoconciencia es la habilidad del hombre en interpretar los componentes físicos, mentales y emocionales que operan en la vida diaria dentro de él y de sus semejantes. Los componentes de la autoconciencia son: 
  1. Habilidad para identificar cambios fisiológicos en situaciones fluctuantes, diferentes y diversas. 
  2. Capacidad para asociar signos físicos con emociones.
  3. Detección de pensamiento negativo. 
  4. Habilidad en diferenciar entre una mezcla de emociones y en evaluar el poder de cada una.
  5. Práctica en comprender la diferencia entre emoción y actividad. 
  6. Promoción de expectativas realistas para uno mismo y en la intercomunicación. 
  7. Correcta evaluación de reacciones, habilidad para hacer una distinción clara entre ellas. 
  8. Eficiencia en manejar y dirigir el pensamiento, sentimiento y conducta como un valor personal. 
Control de las emociones 
Las emociones se pueden hacer murmuraciones en reacciones automáticas a determinadas situaciones. Con frecuencia las emociones de una persona rigen su conducta. 
El control de las emociones comprende: 
  1. Habilidad para calmarse en tiempos de estrés, furia y aprensión. 
  2. Habilidad para derivar ideas negativas y destructivas a canales más positivos.
  3. Potencial para racionalizar impulsos catastróficos. 
  4. Reconocimiento de métodos para referir y explicar diferentes eventos.
  5. Detección de los estados de ánimo que nos afectan en cualquier momento. 
  6. Progreso en el proceso por el cual digerimos diferentes piezas de información y hacemos diferencias entre pensamiento, sentimiento, conducta y prejuicio. 
  7. Identificación de cambios de humor y eficacia en el guiar nuestros estados de ánimo a canales deseables por medio de esfuerzo mental.
  8. Reconocimiento de situaciones que requieren defensa o ataque, proveyendo una ventajosa libertad de movimiento. 
  9. Comprensión del efecto de nuestro ánimo y conducta sobre otros y habilidad para cambiar la conducta por el ejercicio de patrones de relación. 
  10. Escapar de los hábitos tradicionales de conducta los cuales han sido de poco o ningún beneficio y su sustitución por patrones alternativos de conducta, pensamiento y sentimiento, los cuales garantizan buenas relaciones y un mejor estilo de vida.

Relaciones y comunicación 
Las relaciones se caracterizan por los impulsos espontáneas no reguladas dentro de una persona que pone más énfasis en su propio ego que en el de su semejante. 
La inteligencia emocional se puede expresar durante nuestras relaciones con los otros, si tenemos: 
  1. Habilidad para dar mensajes verbales o no verbales (pensamientos, sentimientos, experiencias, acciones) eficiente, clara y creíblemente.
  2. Disposición para entender e interpretar mensajes (emocionales, conductuales) por escuchar con empatía y fuerza. 
  3. Promoción de conducta asertiva y expresión de ideas, deseos y sentimientos sin prejuicio a los deseos y sentimientos de otras personas. 
  4. Instauración de procesos de pensamiento, sentimiento y conducta, lo que elimina el rango completo de estigmas y dogmas y lanza una renovación de manifiestos y credos. 
  5. Expansión de habilidades en vocear y escuchar que llevará a construir, refrescar y ampliar la mente abriendo canales para una comunicación útil, productiva en un caleidoscopio de relaciones.

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