¿QUÉ ES EL APRENDIZAJE ACELERADO?

El Aprendizaje Acelerado, es actualmente lo que se conoce como aprender a aprender, y cómo funciona el proceso de aprendizaje de cada persona y para darle las herramientas apropiadas para que las pueda utilizar de forma natural, adoptando los ritmos, frecuencias, tonos y el lenguaje corporal que permite al cerebro hacer una síntesis entre los dos hemisferios. El aprendizaje está basado en representaciones, juegos y en el uso de determinadas melodías musicales, perfectamente seleccionadas.

En la actualidad, el Aprendizaje Acelerado se ha enriquecido por aportaciones de la Programación Neurolingüística, los Mapas Mentales y el método MMOST que por sus siglas significa en inglés “Mind Mapping Organic Study Technique” o en español, “Técnica orgánica de estudio basada en Mapas Mentales” creada por Buzan, así como técnicas de lectura rápida, entre ellas la Foto lectura creada por Scheele y la Gimnasia para la Mente de los doctores Dennison, entre otras.
Relacionando los principios del Aprendizaje Acelerado y las teorías de la modificabilidad cognitiva de la inteligencia podemos estructurar una misma conclusión de ambas: enseñar holísticamente es aprender a aprender de nosotros mismos, de nuestros sentimientos y emociones, y además de las acciones, pero también es ser consciente de que los sentimientos y emociones no son de los estudiantes. Además de esto, aprender a aprender es trabajar con todo nuestro ser: con el intelecto, el espíritu y el cuerpo. Es entonces, combinar los dos hemisferios y trabajar con el cerebro reptilíneo, el límbico y el neocórtex. Por eso, cuando el aprendizaje no se da, el docente ha de mirar esta situación como quien se mira a un espejo y ve dentro de él qué ha podido impedirlo y qué ha permitido que un alumno se frustre, se tense por un momento o para toda la vida por una situación que seguramente no tuvo que ver con su estructura mental o su inteligencia.
La actitud en el aula de clases es tan importante que puede determinar en muchos casos el éxito o fracaso de nuestros estudiantes. Es necesario que el ambiente del aula sea relajado, libre de amenazas y que el lenguaje que se utilice sea positivo, tanto verbal como no verbal. La ciencia nos dice que el hecho de usar un lenguaje positivo determina la motivación, la autoestima y la confianza de nuestros estudiantes en lo que están aprendiendo, en ellos mismos y en nosotros los profesores.
Muchos docentes con el interés de corresponder a los tiempos para enseñar, fomentan en los estudiantes el uso ansioso del hemisferio izquierdo donde todo debe ser sistemático, lógico y perfecto. ¡Esto es triste! No se dan cuenta de que usando el hemisferio derecho de los estudiantes se puede aprender mil veces mejor. Por supuesto que lograr el equilibrio de hemisferios es un éxito.
La metodología tradicional ha orientado la enseñanza desde el hemisferio izquierdo y para el hemisferio izquierdo; sólo cuando somos niños se nos estimula más con actividades relacionadas con el hemisferio derecho: dibujar, pintar, jugar, cantar, estar sentados en el suelo, trabajar en grupo, ubicar los pupitres de forma distinta, contar historias y cuentos, entre otros., sin embargo, a partir de determinada edad hay un cambio totalmente brusco con respecto a lo que hacíamos antes: nos sentamos individualmente, la clase está organizada de forma diferente, ya no se canta, no se pinta, ni se dibuja, ni siquiera hay música en la clase. 
Finalmente, es necesario incluir en el aula de clase, independientemente del nivel o materia, ejercicios que desarrollen lo que actualmente las políticas educativas reconocen necesario: las habilidades intelectuales y esto se puede lograr realizando actividades de ejercicio mental que desarrollan algunas de ellas como los rompecabezas, acertijos, materiales manipulables, por nombrar algunos., que despierten el interés de los estudiantes.
Un elemento que aspiramos enfatizar es el pensamiento positivo que nada tiene que ver con una psicología del éxito comercial, tiene que ver con una actitud y un compromiso profesional. Ser profesional es estar convencidos de la vocación que nos impulsa y del servicio que nos fortalece, sobre todo cuando hemos logrado que haya estudiantes felices y siempre ilusionados por aprender. El Aprendizaje Acelerado no es aprender más rápido sino aprender más relajada y efectivamente, respetando los tiempos y los procesos individuales de los estudiantes. Esto requiere preparación continua y modificación de nuestra práctica cotidiana.

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