La Planificación Estratégica es un proceso dinámico que despliega la capacidad de las organizaciones para determinar un objetivo en forma conjunta, que admite la observación, análisis como además permite anticiparse a los desafíos y oportunidades que se presentan, tanto con relación a la realidad interna como a las condiciones externas de la organización, para lograr dicho objetivo.
La Planificación Estratégica debe verse como un proceso participativo, que requiere determinadas fases, así como una metodología propia. La planificación como proceso alcanza diversas fases: definir la misión y visión de la organización, establecer objetivos y metas, desarrollar supuestos acerca del entorno en que se desarrolla la organización, tomar decisiones respecto a las acciones a seguir, emprender las acciones elegidas, y finalmente evaluar la retroalimentación del desempeño para volver a planificar. Para un adecuado proceso de Planificación Estratégica, es importante reflexionar en el marco de referencia general y el contexto global en el que se desenvuelve la organización; en ese sentido, el siguiente cuadro ayuda a visualizar los diferentes ámbitos de análisis de la planificación.
Es decir, como proceso establece un esfuerzo organizacional sistemático, bien definido y disciplinado, que apunta a la total especificación de los objetivos y estrategias de una organización, así como la asignación de responsabilidades para su ejecución, con el involucramiento de los miembros de la organización. El proceso de planificación estratégica presume, además, el análisis de las ventajas competitivas y debilidades de la institución, así como de su entorno, la formulación y puesta en marcha de estrategias que le permita alcanzar su propósito planteado en el largo plazo.
Las fases consideradas en este proceso son: 
1. Fase Filosófica: comprende la definición de la filosofía e identidad institucional, los principios y valores de la organización. 
2. Fase Analítica: comprende tanto el análisis interno como externo de la organización. 
3. Fase Programática: incluye la definición de objetivos estratégicos general y específicos. 
4. Fase Operativa: comprende el conjunto de estrategias, actividades, proyectos que se van a realizar. 
5. Fase Cuantitativa: considera la selección de indicadores de desempeño y la especificación de los valores a alcanzar o metas, así como la estimación de los recursos.
Existen dos aspectos importantes que se deben considerar para desarrollar un adecuado proceso de planificación estratégica: 
• Enfocar la Planificación en los factores críticos que establecen el éxito o fracaso de una organización. 
• Diseñar un proceso de planificación que sea objetivo, en base a los recursos y capacidades técnicas.
Sobre la base de la práctica desarrollada en diferentes procesos de Planificación Estratégica, consideramos además que son importantes los siguientes elementos: 
1. Intercambio de ideas sobre el tema 
2. Compromiso y participación activa de los integrantes de la organización 
3. Continuidad en las sesiones de trabajo 
El proceso de Planificación Estratégica será propio de cada organización en particular y depende mucho de la participación y compromiso de los miembros de la organización para lograr mejores resultados, así como el manejo o liderazgo de los responsables del proceso mismo. Es importante enfatizar que son las personas que conforman la organización quienes idean, estructuran y dirigen los procesos de planificación estratégica, pretendiendo responder básicamente a tres preguntas: 
1. ¿Dónde estamos? 
2. ¿A dónde queremos llegar? Y
3. ¿Qué tenemos que hacer para conseguirlo?

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.