La Mediación Psicopedagógica al actuar en el marco de atención educativa que, en general, se centra en el reconocimiento de la diversidad de los estudiantes y en el enriquecimiento de un entorno educativo capaz de su atención, considerando al educando desde la perspectiva de sus necesidades educativas, lo que lleva a una atención en su individualidad, pero atribuyendo sobre todo en los niveles de respuesta educativa. 


De ese cuidado se sigue que, dadas unas necesidades, se ofrece la intervención educativa, dentro de su propio contexto y con la finalidad del progreso personal, social y del currículo. De aquí que, en el ámbito concreto del estudiante con dificultades, la Intervención Psicopedagógica deba ser un instrumento y vía de desarrollo práctico, con resultados en el proceso de enseñanza-aprendizaje del educando, caminando a través de la integración y con soluciones de normalización. 
Desde este modelo de intervención, cuando un docente detecta dificultades de aprendizaje en un determinado estudiante, no sólo se ha de preguntar cuáles son las labores en las que tienen limitaciones para aprender; o los contenidos y objetivos en la planificación de su proceso de instrucción, sino que deberá cuestionarse sobre la competencia curricular del educando, qué puede aprender con ayuda y cómo aprende. 
De esta forma, y después de su evaluación y planificación del proceso de enseñanza- aprendizaje, se establecen los programas ajustados al estudiante y sus características, se desarrollan y ejecutan dentro del currículo del aula, para pasar a su evaluación y valoración de su grado de cumplimiento. Todo ello tiene capacidad en el marco y diseño de la adaptación curricular, entendida como estrategia o instrumento de planificación y actuación docente, que hace operativa la respuesta a las necesidades educativas del estudiante en concreto, y la individualización de su proceso de enseñanza-aprendizaje. 
De acuerdo, con los autores Luque y Romero, la adaptación curricular en el caso de estudiantes con Dificultades de Aprendizaje, se hace individual por su aplicación a un educando en concreto, aunque no individualizada, por cuanto no se da una valoración psicopedagógica de necesidades educativas especiales. En cualquier caso, se habrán de precisar recursos y adecuaciones del currículo, que respondan a su situación personal y de aprendizaje, modificándose los elementos de este, y no conllevando, desde la perspectiva del sistema educativo, un alejamiento del currículo general para Etapa. 
En consecuencia, los programas de mediación son instrumentos que se integran en la planificación de aula y dirigidos hacia el desarrollo de objetivos de la misma. Los docentes en sus aulas ordinarias, tienen el reto de adecuarse a las necesidades de todos los estudiantes, incluidos los que presentan Dificultades de Aprendizaje.
Consideraciones en el programa de aula
– Ajuste y adaptación de los programas a las necesidades educativas de los estudiantes, previo conocimiento y evaluación de ellos. 
– Conocimiento de los programas, así como de la valoración de su necesidad, para los casos concretos que los precisen. 
– Implementar los programas dentro del currículo de aula, a modo de instrumentos integrados e integradores en el desarrollo curricular, y no sólo para el estudiante con dificultades. 
– Reflexión sobre el estilo docente, competencia profesional y determinación hacia el estudiante con dificultades, con actitudes y expectativas positivas de consecución en sus aprendizajes.

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