LA NEUROCIENCIA EN LA EDUCACIÓN

La neurociencia, es una ciencia fértil que predice una verdadera revolución o cambio de paradigma en la manera de entender al ser humano como una unidad indisociable: biológica, psicológica y social. Las tecnologías, como la resonancia magnética funcional, permiten actualmente ver al cerebro funcionando en vivo, posibilitando una mayor y mejor comprensión del sustrato anatomo-cerebral que subyace a la cognición y compleja conducta humana. 

El cerebro se encuentra dividido en dos grandes estructuras o hemisferios con características funcionales singulares pero complementarias. Estos dos hemisferios, izquierdo y derecho respectivamente, se encuentran interconectados por un grueso haz de fibras nerviosas, alrededor de doscientos millones, que le permite interactuar con el mundo en forma unificada, como un todo. No obstante, cada hemisferio cerebral posee ciertas particularidades que lo hacen único. 
De manera general, nombraremos algunas diferencias del cerebro, comenzando por el hemisferio cerebral izquierdo: 
• Trabaja con una modalidad secuencial, lo que implica un menor procesamiento de ítems o información en una unidad de tiempo en comparación al hemisferio cerebral derecho. En este sentido, sigue asimismo una lógica secuencial. 
• Procesa predominantemente información simbólica no analógica. Lenguaje verbal y significados semánticos verbales. 
• Es analítico, cuantitativo y matemático.
• Es el asiento anatómico de los procesos cognitivos: percepción, atención y memoria. 
• Sus circuitos son la base de la afectividad social aprendida. 
• Es responsable de las construcciones sociales. 
De esta manera, el hemisferio cerebral derecho presenta características complementarias no menos importantes. Algunas de ellas son: 
• Trabaja con una modalidad simultánea o paralela, lo que le permite procesar una mayor cantidad de información en una unidad de tiempo en comparación al hemisferio cerebral izquierdo. 
• Es holístico, global, percibe las relaciones existentes y capta el mundo como un todo. 
• Sigue una lógica analógica, no verbal. En este sentido, es lícito afirmar que es impermeable al razonamiento. 
• En relación al punto anterior, procesa asimismo toda semántica analógica e imagen universal. 
• Permite la comprensión de los hechos a través de la vivencia. 
• Es el asiento anatómico de los procesos cognitivos: atención y memoria no consciente. 
• Sus circuitos neurales se construyen a partir de la afectividad primaria. 
• Es responsable de los procesos creativos y el arte en general.
En síntesis, clásicamente en las aulas de clases se ha puesto énfasis en una modalidad de enseñanza lógico-verbal, lo cual facilita predominantemente la activación del hemisferio cerebral izquierdo. De manera general, una buena forma de estimulación y desarrollo del hemisferio contralateral podría ser mediante la presentación del material a aprender en una modalidad no verbal, gráfica, visual o analógica. En este sentido, serían eficaces estrategias de enseñanza la utilización de la imaginación, la metáfora, la experiencia de primera mano: directa o vivencial; el arte, la música y la apelación a los cinco canales sensoriales propios del ser humano; más allá de la vista y el oído tradicionalmente priorizados. 
Se propone, siempre que sea posible, la incorporación del tacto, gusto y olfato; múltiples entradas que doten de significado al aprendizaje y lo conviertan en un acto vivencial que potencie los procesos de fijación de la memoria.
Asimismo, es también importante que el estudiante pueda integrar las partes en un todo, de forma de acceder a la posibilidad de una comprensión holística del contenido, asociando diferentes materias o asignaturas dentro de un esquema conceptual mayor.