LA NEUROCIENCIA EN LAS AULAS DE CLASES

En los últimos tiempos, se ha avanzado considerablemente en el conocimiento del cerebro y la inteligencia. No sólo sobre la distribución anatómica del cerebro y cómo circula en él la información, sino, además sobre la interacción con el mundo exterior, ya sea físico, social o cultural. Vivimos en el inicio de una revolución en la formación de una base científica de los procesos psicológicos.

Actualmente, los modelos educativos deben ser el resultado de estos descubrimientos. El conocimiento y el proceso de enseñanza-aprendizaje, son su transmisor y difusor. La Neurociencia Cognitiva, es el conocimiento que estudia las relaciones mente-cerebro, los procesos mentales desde un abordaje interdisciplinario. Las disciplinas que establecen el nacimiento de la Neurociencia Cognitiva en los últimos diez años, son la Neuroanatomía (Estructura cerebral macro y micro), la Neurofisiología (Funcionamiento cerebral), las Tecnologías de Neuroimágenes, las Ciencias Cognitivas (Psicología Cognitiva, Teoría de la Información, Teoría de Sistemas), la Etología. 
La Neurociencia se emplea en toda área en que una persona, interactuando con su ecosistema, necesite optimizar sus funciones, entre ellas el área educativa y su proceso de enseñanza-aprendizaje. Resultado de esa aplicación será la posibilidad de optimizar las capacidades potenciales neurocognitivos de las personas, mejorando el aprendizaje significativo, el pensamiento superior, el pensamiento crítico, la autoestima y la construcción de valores. 
La Neurociencia permite en las personas mejorar el procesamiento de la información, desarrollar las inteligencias múltiples, el conocimiento y desarrollo de los sistemas representacionales, el desarrollo de los sistemas de memoria, la generación de significados funcionales, y el desarrollo de inteligencia emocional. 
Todo ello se expresa en la emergencia de un modelo cognoscitivo de enseñanza, caracterizado porque el docente construye la información activamente con los estudiantes (constructivismo); el educador actúa como coordinador-mediador; comunicación pluridireccional (docente-estudiante/estudiante-estudiante); el educador explora la individualidad de los educandos (estilos de aprendizaje); existen múltiples inteligencias en los estudiantes y, acorde a ellas, se enseña y aprende; se privilegia la memoria comprensiva para enseñar y evaluar; la realidad es el lugar principal de aprendizaje; cultiva la inteligencia analítica, práctica y creativa; el proceso de enseñanza-aprendizaje se implementa en contextos reales o símiles a la realidad; el aprender a aprender en cualquier tema es el objetivo del aprendizaje; se induce la autonomía del estudiante; se trata de reproducir la forma natural como aprende el cerebro; se induce el aprendizaje multisensorial; promueve el desarrollo intelectivo y afectivo; la enseñanza del nivel de pensamiento superior es prioritario; es indispensable la articulación del conocimiento previo con el nuevo (aprendizaje significativo); se aprende para resolver problemas; el aprendizaje es una tarea placentera, la motivación es objetivo prioritario. 
En síntesis, los nuevos modelos educativos están directamente relacionados con la Neurociencia, insertada dentro del paradigma de la Ciencia Cognitiva, brindando nuevas teorías, modelos y estrategias operativas para la educación, tanto presencial como a distancia. La Neurociencia Cognitiva tiene su potencial aplicación en diversas áreas en las que se necesite optimizar funciones, entre ellas el área educativa y su proceso de enseñanza-aprendizaje. 
Los resultados que se obtienen evidencian una optimización del procesamiento de la información, el desarrollo de las inteligencias múltiples en cada educando, la generación de significados funcionales, el desarrollo de los diversos sistemas de memoria, y nos permite conocer y desarrollar los sistemas representacionales propios de cada estudiante. 

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