INTELIGENCIA CREATIVA | DOCENTES 2.0

Todas las personas llevan dentro un potencial creativo oculto, que muchas veces se intenta descubrir. Quizá si se observa la vida de aquellas personas que fueron claves en el desarrollo de la humanidad y se analice qué les llevó a desmarcarse de los demás, se podría aproximar a una definición de lo que es la Inteligencia Creativa, lo que sería una combinación del carácter, el modo de procesar la información, los valores personales y el apoyo externo a nuestro esfuerzo. 

La inteligencia creativa es la capacidad para ir más allá de lo dado y procrea las ideas nuevas e interesantes, para hallar nuevos y buenos problemas. La inteligencia creativa se relaciona con el pensamiento sintético, con la capacidad de percibir conexiones que otras personas no ven. Las personas creativas con inteligencia exitosa cuestionan los supuestos generalmente aceptados, se permiten cometer errores, asumen riesgos reflexivos, buscan actividades que permitan la creatividad, definen y redefinen activamente los problemas, se dan tiempo para pensar creativamente, toleran la ambigüedad, comprenden los obstáculos que supone la creatividad, están dispuestas a apartarse de las pautas que tanto ellas mismas como los demás han construido. 
Una inteligencia creativa, en cuanto le permite: descubrir, inventar, imaginar y suponer. La mirada se dirige a otorgar al proceso educativo y, por ende, a la pedagogía, un sentido relevante en el cultivo de la inteligencia, en cuanto ha de obedecer a un contexto sujeto a continuos cambios y ha de conectarse con la realidad del educando, en la búsqueda del desarrollo de habilidades para la vida. La curiosidad es innata en el ser humano, aunque la enseñanza tradicional basada en lecciones, ejercicios y exámenes no se adapta por igual a todos los estudiantes de una misma clase. 
Aprender significa entender, asimilar y aplicar los conocimientos, así que hace falta un sistema de enseñanza que tenga en cuenta la inteligencia creativa de cada persona. Son muchos los educadores que han investigado y opinado sobre el tema de la enseñanza. Para el autor Ken Robinson, el actual sistema no educa al estudiante para afrontar los nuevos retos del mercado laboral: ser buen comunicador, intuitivo, flexible y capaz de trabajar en equipo. 
En síntesis, la inteligencia creativa es esa parte de la personalidad que conduce a lograr metas relevantes; está relacionada con la idea del bien y del mal y justifica las ganas de un individuo de asumir riesgos. Los resultados pueden ir desde arreglar algo que no funciona correctamente hasta pintar, pero si algo tienen en común ambos autores es la gran pasión por su trabajo.