LA ROBÓTICA Y LA DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN EL AULA DE CLASES | DOCENTES 2.0

En un mundo donde la tecnología crece cada minuto, es importante que los docentes comprendan la importancia de centrarse en las materias STEM: ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. La programación ya es notoria, pero existe otra área de conocimiento que involucra las cuatro letras del acrónimo y merece atención en un sistema escolar que realmente significa mantenerse al día: y es la robótica.

Con los recientes avances en robótica y la de Inteligencia Artificial, el ámbito laboral está experimentando un cambio sin precedentes: millones de trabajos serán realizados por robots en lugar de humanos en el futuro cercano, dando a los robots una ventaja significativa en el mercado laboral. La revolución de la robótica es comparable a la llegada de las computadoras: hace unas décadas, las computadoras eran herramientas especializadas que solo unas pocas personas podían usar, mientras que hoy en día, la alfabetización informática básica es esencial para funcionar en el ahora. Es prudente predecir que el siguiente paso en el ascenso será el surgimiento de una alfabetización en robótica que todos deberían poseer para contribuir a una sociedad.

La robótica y la programación van de la mano, el rasgo esencial para que un dispositivo se defina como un robot es ser programable para seguir instrucciones, por lo que es posible diseñar un plan de estudios de programación sin robótica, pero no es posible concebir una clase de robótica sin programación. No obstante, la ventaja de tener un programa de robótica en la institución educativa es que, en comparación con una clase de programación, un curso de robótica mejora múltiples habilidades a la vez. 
Si los estudiantes están involucrados no solo en la programación, sino también en la construcción física de sus robots, entonces la robótica es un tema que se mantiene al día con las últimas tendencias tecnológicas mientras los mantiene alejados de las pantallas y los alienta a usar sus manos y aprender haciendo. Muchas fases de construcción, programación y prueba de un robot generalmente las realiza un equipo, que enseña a los estudiantes a trabajar juntos por un objetivo común. Crear un robot desde cero agudiza la creatividad y las habilidades de resolución de problemas de los estudiantes al darles una actividad para realizar y mostrarles que hay varias formas válidas de hacerlo. Los estudiantes tienen el control completo del proceso, lo que los mantiene comprometidos y atentos y hace que el proyecto sea gratificante y divertido. 
Ensamblar y programar un robot es un proceso de prueba y error que le enseña la paciencia y la humildad para volver sobre sus pasos y corregir sus propios errores, y una dosis saludable de terquedad que lo impulsa a esforzarse la próxima vez. 
En síntesis, una clase de robótica no es la única forma en la institución educativa, y los robots pueden interactuar fructíferamente: un robot controlado por un estudiante puede ser una estrategia efectiva para asistir a la escuela desde la distancia. Esto se llama telepresencia y puede ser una bendición para los estudiantes que no pueden estar presentes en clase porque salir de su casa o habitación del hospital sería físicamente imposible o muy peligroso para su salud, como es el caso de las personas que sufren trastornos del sistema inmunitario que los hacen incapaces para interactuar con entornos comunes no esterilizados.