✍ LIDERAZGO EDUCATIVO EN LA ERA DIGITAL | DOCENTES 2.0

El año 2020, sin duda fue un año cargados de retos para todos los ámbitos, en especial para la educación. Sin previo aviso, las clases se ubicaron en línea, el trabajo y reuniones se trasladó a las plataformas de videoconferencias. Pero, estos retos sean convertido en numerosas oportunidades para el liderazgo docente que ofrecen un alto potencial para transformar significativamente la educación a nivel mundial.

El liderazgo docente en la erad digital debe estar centrado en cinco características el cual se fundamenta: desde la concepción pedagógica centrada en el estudiante, para que se pueda orientar la acción e ir más allá de un aula virtual, donde se fomente una actitud positiva y colaborativa. Cuando el docente tiene presente estas características de liderazgo, les permite aprovechar las siguientes oportunidades:

  1. Enseñanza eficaz.
  2. Participación de los padres.
  3. Elección pedagógica.
  4. Reestructuración escolar.

De acuerdo con el autor Sanchez (1998), el docente que es líder se inquieta por el desarrollo, inducción, enseñanza de habilidades o estrategias cognitivas y metacognitivas. En otras palabras, el docente admite que el estudiante experimente sobre los tópicos definidos o de los que surgen de las inquietudes, con un apoyo y retroalimentación continua.

Por lo tanto, el liderazgo educativo en la era digital envuelve la necesidad de transformar y revitalizar la educación, como, además, el recurso humano que atienda estas necesidades; es decir, un docente que posea competencias, actitudes y habilidades orientadas a la realización de actividades participativas e innovadoras, emprende una serie de actividades que genera en sus educandos el interés por la búsqueda de soluciones a los conflictos presentes en la sociedad y desarrollar sistemas más participativos.

En síntesis, la pandemia ha dado la oportunidad de considerar todo tipo de posibilidades. Los líderes docentes tienen la experiencia y conocimientos, para imaginar cómo serán las aulas del futuro, los programas y políticas a desarrollar. Para ello, el docente debe fundar una enseñanza eficaz para alcanzar la reestructuración escolar, partiendo del esfuerzo de liderazgo centrados en el estudiante, orientados a la acción, más allá de un aula, con una influencia positiva y colaborativa.