✍INFLUENCIA DE METACOGNICIÓN EN LA FORMACIÓN CONTINUA | DOCENTES 2.0

La tecnología ha impulsado la innovación en todos los ámbitos de la vida diaria y el ámbito educativo no escapa de ello ya que existen actualmente demandas dinámicas que les exige a los docentes la adaptación e integración de metodologías que respondan a la multidimensionalidad del mundo y las variaciones de las actitudes frente al proceso de enseñanza-aprendizaje. La innovación académica ocasionada por la pandemia ha solicitado la movilización de los conocimientos para transformándolos en acción. Por ello, la educación continua es una de las herramientas más utilizada para apalancar la sensibilización y concientización de los docentes respecto a sus prácticas, como, para la toma de decisiones. Y, es justo esta mirada donde el enfoque metacognitivo en un programa de educación motiva el aprender a aprender al solicitar la conciencia y regulación de las actividades cognitivas para transformar la práctica. Para el docente, esta metodología conlleva a la reflexión sobre sus capacidades y limitaciones en la planificación, seguimiento y evaluación de sus prácticas docentes con sus pares.

La metacognición y la formación continua se centran en la discusión entre pares y en la relevancia de la práctica reflexiva en la educación. No obstante, los factores individuales como los organizacionales influyen en el proceso de enseñanza-aprendizaje. De acuerdo con el autor Flavell et al. (1999) “cualquier conocimiento o actividad cognitiva que tenga su objetivo o ajuste cualquier aspecto de cualquier empresa cognitiva” (p. 125) se considera una acción compleja, ya que incluye la toma de conciencia, control y transformación en la manera en que las personas actúan en un ambiente de aprendizaje.

Por lo tanto, la metacognición se entiende como el saber de conocerse a sí mismo, o incluso aprender a aprender. Al tomar conciencia, se alcanza la capacidad de observar los requerimientos de las asignaciones a realizar, como, de relacionarlas con la realidad y detectar los niveles de dificultad. Por consiguiente, al relacionar la metacognición con la formación continua, se brinda la oportunidad de pensar cómo aprender y, en consecuencia, cómo enseñar, con miras a redefinir su práctica pedagógica y su percepción como investigador de esa práctica.

En síntesis, La metacognición tiene implicaciones importantes para la práctica pedagógica, especialmente en lo que respecta al aprendizaje del docente y la capacidad de enseñar estrategias metacognitivas a los estudiantes, pero para que esto sea posible, esta práctica debe ser incorporada por el educador. La actitud de pensar sobre el propio pensamiento, de aprender sobre el propio aprendizaje, es la oportunidad de ampliar las posibilidades de autocomprensión y comprensión de los demás y del mundo.