Desde el punto de vista de la organización escolar, se denomina aprendizaje colaborativo de acuerdo con el autor Moreno, al intercambio y desarrollo del conocimiento en el seno de pequeños grupos de iguales, encaminado a la consecución de objetivos académicos. Desde este punto de vista, se puede decir que la colaboración no es el único camino para la adquisición de conocimientos, pero sin duda, como seres sociales que somos, es una ventaja para el aprendizaje.

El aprendizaje colaborativo desarrolla la motivación de todos los involucrados, para poder alcanzar los objetivos y contenidos del aprendizaje, tales como:
  1. Que cada individuo desarrolle el aprendizaje del grupo y alcanzan en mayores niveles de rendimiento académico. 
  2. Mayor retención de lo aprendido. 
  3. Promueve el pensamiento, al dar oportunidades a sus integrantes de debatir los contenidos objeto de su aprendizaje. 
  4. La diversidad de conocimientos y experiencias del grupo contribuye positivamente al proceso de aprendizaje, al tiempo que reduce la ansiedad que provocan las situaciones individuales de resolución de problemas. 
Con la aparición de las nuevas tecnologías, especialmente las relacionadas con la Web 2.0, la educación ha sido una de las disciplinas más beneficiadas. Ha beneficiado esencialmente el trabajo en grupo. Y aunque las aplicaciones son cada vez más sencillas de utilizar, es necesario darles a los estudiantes una formación en términos de alfabetización digital. Es probable que nos encontremos con estudiantes expertos en sociabilizar a través de Facebook y conocedores al máximo de los videos que se suben a las redes sociales, pero no son tantos los que saben reconocer el fenómeno social que se esconde detrás de cada aplicación, ni de las posibilidades formativas que éstas tienen.

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