✍ LAS FASES DE LA INNOVACIÓN EN EL APRENDIZAJE | DOCENTES 2.0

La disrupción es un tema interesante e impredecible el ámbito educativo porque desafía el statu quo, lo que puede ser problemático a la hora de innovar. La visión icónica de la innovación disruptiva proviene de Christensen (1997), quien emplea el término para “describir un proceso por el cual un producto o servicio se arraiga inicialmente en aplicaciones simples en la parte inferior de un mercado y luego avanza implacablemente en el mercado superior, eventualmente desplazando a los competidores establecidos».

Por lo general, se reflexiona la disrupción como cualquier cambio que se imponga sustancialmente a los conjuntos de poder existentes. Esta fuerza provoca la transferencia, una redistribución de algo, participación de mercado, dinero, credibilidad, conocimiento o algo que valoramos colectivamente. En educación, la mayor parte de la innovación disruptiva gira en torno a la tecnología educativa, debido a la escala potencial de estas tecnologías y la desilusión de la educación por revisarse a sí misma.

Las innovaciones disruptivas en las aulas admite realizar algo completamente diferente. La educación y disrupción comparten muchas conexiones e induce la ruptura de los paradigmas sociales existentes, como, además, la aparición persistente de nuevas ideas, modelos de aprendizaje, contenidos, estrategias y pensamiento. Para Nichols (1983) la innovación es la “idea, objeto o práctica percibida como nueva por un individuo o individuos, que intenta introducir mejoras en relación con los objetivos deseados, que por naturaleza tiene una fundamentación, y que se planifica y delibera”.

A continuación, listaremos las fases de la innovación educativa de acuerdo con Ramírez et al. (2007):

  1. Compresión del proceso de innovación.
  2. Análisis de información.
  3. Visualización, identificación y definición.
  4. Instrumentación del plan.
  5. Evaluación.
  6. Gestión de cambio.

En síntesis, en la etapa final de la innovación en el aprendizaje llega un período marcado por una intensa evolución. Esto ocurre no solo cuando las tecnologías existentes permiten descubrimientos posteriores, sino también una mentalidad de crecimiento de las personas que, después de ver lo que ahora es posible, no pueden ver el mundo de otra manera e insisten en algo diferente.