✍ APRENDIZAJE COLABORATIVO EN UN ENTORNO SOCIALMENTE DISTANCIADO | DOCENTES 2.0

El aprendizaje colaborativo es una pedagogía respaldada por hallazgos científicos de aprendizaje comprobados y de larga data que se pueden implementar fácilmente en un contexto de aprendizaje remoto. La mayoría de los docentes ya conocen este principio, que incluye la rutina familiar de pensar, compartir y compartir.

El aprendizaje colaborativo no es simplemente expresar: «Estudiantes, realicen actividades juntos». Al contrario, se necesita una planificación y estructura cuidadosas para que funcione bien. Una manera de estructurar el aprendizaje colaborativo es que los estudiantes asuman roles distintos, como solucionador y verificador. Un par de principios clave para tener en cuenta es la interdependencia positiva y la responsabilidad del grupo. La interdependencia positiva significa que la tarea asignada requiere trabajo para cada estudiante, o no se terminará; los estudiantes se necesitan unos a otros para tener éxito.

La responsabilidad del grupo significa que el resultado, o la calificación, para el estudiante más fuerte en un grupo depende del resultado para el estudiante más débil del grupo. Cuando los estudiantes se dan cuenta de que realmente participan juntos, existe un incentivo para la enseñanza entre pares. Gracias al avance de la tecnología se puede utilizar la tecnología portátil y móvil. Los estudiantes respondieron preguntas de opción múltiple individualmente en sus teléfonos.

El aprendizaje colaborativo también puede ser eficaz en diferentes grupos de edad. Los docentes den recordar que la mejor manera de aprender algo es enseñarlo. Con los estudiantes en casa, ahora hay más oportunidades de estar cerca de sus compañeros. El educando debe asegurarse de que los estudiantes conozcan las reglas básicas para brindar ayuda, como no hacer el trabajo o simplemente dar la respuesta a otro estudiante. En lugar de hacerse cargo, pueden ayudar a través de sugerencias, compartiendo ejemplos de problemas similares o sugiriendo una estrategia para probar.

Es de suma importancia que los docentes establezcan que el aprendizaje colaborativo no se trata solo de respuestas correctas, sino también de que los estudiantes reflexionen sobre qué y cómo aprendieron. Los educadores pueden pedir a los estudiantes que no solo compartan sus respuestas, sino también algo que hayan aprendido de un compañero. Más allá del contenido, este aprendizaje podría tener que ver con la autorregulación.

En síntesis, los docentes también necesitan saber cuándo intervenir para aportar su experiencia. En el aprendizaje colaborativo, a menudo es mejor si los estudiantes exploren, discutan un problema primero y luego obtengan una perspectiva experta del docente. Una vez que se produce la colaboración, un educador puede proporcionar instrucción directa que corrija los conceptos erróneos restantes o resuma las ideas clave de una manera más completa y bien estructurada.

 

 

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