La enseñanza por correspondencia, fue el primer prototipo de educación a distancia, este se inició a finales del siglo XIX y principios del XX, en la Universidad de Lund, en 1833 y luego en 1843, con el docente Isaac Pitman que desarrolló el sistema más utilizado de taquigrafía, que implantó del servicio postal en el Reino Unido, fueron las primeras experiencias en esta modalidad.
En 1892, la Universidad de Chicago creó un curso por correspondencia, incorporando los estudios de la modalidad en la universidad. A principios de este siglo, otras instituciones como, la Calvert, en Baltimore, desarrollaron cursos para la escuela primaria.
En 1930 se registran treinta y nueve universidades norteamericanas que brindaban cursos a distancia. Los medios disponibles para el aprendizaje eran los materiales impresos y los servicios postales, y de a poco se fueron amplificando a las grabaciones en voz. No había guías de estudio para los estudiantes, sino que sencillamente eran clases tradicionales presenciales reproducidas e impresas. Luego se fueron introduciendo guías para ayudar al estudiante, actividades complementarias a cada instrucción, cuadernos de trabajo, ejercicios y de evaluación, para generar relación entre el estudiante y el centro o autor del texto.
A partir de estas experiencias se dieron a conocer la figura del tutor o docente del estudiante que daban respuesta por correo a las dudas presentadas, enviaban de vuelta los trabajos corregidos y sus retroalimentaciones. Así, se fueron incluyeron contactos presenciales con el docente, y además se fueron introduciendo los aportes de las tecnologías nacientes como ser el fonógrafo, el teléfono, la radio, el teletipo y el teléfono. Los únicos medios de interacción eran normalmente la correspondencia y el teléfono.
En recapitulación, formaba un proceso de teleformación centrada en el proceso de enseñanza y en el docente, y en la que la interacción estudiante-docente era mínima. En la Boston Gazzette, de marzo 20 de 1928, surgió un anuncio que señalaba que un docente de un nuevo método de taquigrafía ofrecía que las personas anhelantes de aprender este arte podían hacerlo a través de varias lecciones enviadas a ellos semanalmente y ser perfectamente ilustradas como si vivieran en Boston. Isaac Pittman usó el Penny Post para enseñar la taquigrafía que él inventó en 1840. Anna Eliot Ticknor, hija de un docente de la Universidad de Harvard, fundó la Society to Encourage Study que contenía correspondencia mensual con lecturas guiadas y exámenes frecuentes. Esta primera correspondencia, utilizaba el servicio postal para intercambiar materiales y representó una forma primitiva de aprendizaje a distancia.
La educación a distancia se desarrolló desde cursos por correspondencia hasta llegar a nuestros días con cursos a través de tecnología basada en Internet (Bates, 1995; Moore & Kearsley, 2005). Feasley (1983) define “la educación a distancia como el aprendizaje que se realiza en un lugar alejado del instructor”. Educación a distancia la definen Verduin y Clark (1991) como “la instrucción formal en que la mayor parte de la enseñanza ocurre cuando el educador y el aprendiz están a distancia uno del otro.” (p. 13). Merisotis y Phipps (1999) señalan que “la educación a distancia incluye la comunicación sincrónica y la comunicación asincrónica”.
Todas las definiciones anteriores incluyen el concepto de separación física de docente y estudiante y que la tecnología es un componente principal en el diseño y entrega de la instrucción.
Con base en la información antecedente, es cierto que el aprendizaje a distancia es una estrategia educacional que tiene ya bastante tiempo. Lo importante del contenido es que ha continuado y mejorado los usos de los nuevos medios tecnológicos disponibles y que trata con más eficiencia, efectividad y economía el modelo de entrega de la instrucción.
En la actualidad la educación a distancia presenta un constante incremento en su aplicación, sobre todo en educación superior. Esta corriente de cambio reflejado en una mayor realización de cursos de educación a distancia, está ocasionando que las universidades en el mundo tiendan a desarrollar cursos en línea, además de los cursos presenciales, para los estudiantes que se les dificulta asistir a las universidades de manera regular. Las universidades están adoptando e incrementando la educación a distancia, sin embargo no están realizando los cambios necesarios para mejorar la eficacia de los cursos, sino que siguen las políticas y procedimientos de la educación cara a cara (Howard, Schenk & Discenza, 2003).

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *