El aprendizaje establece, la capacidad del individuo y que de alguna forma viene condicionado por la experiencia. La definición de aprendizaje enfatiza tres elementos: cambio, experiencia y permanencia. El aprendizaje tiene lugar en cada momento de nuestra vida, es decir, no se limita al aula de clases; trasciende la idea de lo correcto, por cuando existe un aprendizaje, pese a que su manifestación formal sea inadecuada; no tiene, que ser intencionado o consciente; y en cuanto a su ámbito no se limita al conocimiento de una serie de destrezas, puesto que las actitudes y las emociones de alguna manera también se aprenden. 

Si el aprendizaje implica un cambio en la persona, más o menos estable, fruto de la experiencia, ¿En qué aspectos de la misma se refleja? La respuesta a este interrogante es lo que ha marcado una diferencia sustancial entre las grandes corrientes de la Psicopedagogía, el conductismo y el cognitivismo.
Paradigma Conductista: el aprendizaje como cambio de conducta. Para los grandes autores de este paradigma, consideran que el aprendizaje supone fundamentalmente un cambio de conducta, esto es, en la peculiar manera en la cual un sujeto actúa frente a una situación dada. El foco de atención, por lo apuntado, se centra con exclusividad en las conductas observables y en los correspondientes cambios de conducta. El radicalismo de esta corriente les condujo a que sus investigaciones prescindieran de objetos no 6 observables, al menos de forma directa, como son el pensamiento y la emoción. 
Paradigma cognitivo: el aprendizaje como un proceso interno no observable. En el polo opuesto parece ubicarse la corriente cognitiva al entender el aprendizaje como un proceso interno que no puede ser observado. El cambio opera en la capacidad de la persona para responder adecuadamente ante una situación dada, donde la conducta es únicamente el reflejo de un cambio interno en el sujeto. El objeto de estudio de estos autores también sufre una profunda y significativa transformación, interesándose por aspectos no observables como pueden ser: la significación, la intención, el sentimiento, la creatividad y el pensamiento. Los cognitivos a diferencia de lo que sucedía con los conductistas tienden a centrarse en sus investigaciones en como tienen lugar los aprendizajes en los seres humanos, es decir, trascienden los estudios de las conductas de los animales en busca de leyes generales de aprendizaje, y, además, toman en consideración 7 aspectos, ahora relevantes, como son la edad o las diferentes capacidades de los sujetos. 
Neo-conductistas: En los conductistas se aprecia una evolución, tendente a integrar diferentes aspectos de la perspectiva cognitiva, a los impulsores de esta corriente se les denomina Neo-conductistas. En esta nueva concepción del aprendizaje se introducen procesos internos y no observables, como las expectativas, las intenciones, las creencias o los pensamientos. Finalmente resaltar que se establece una distinción entre adquisición y realización, dejando en este sentido establecida por la teoría del aprendizaje social o vicario que un aprendizaje puede no manifestarse en la acción, es decir, no todos hacen lo que en su momento aprendieran.

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