El aprendizaje simboliza un proceso inseparable a la vida humana, que, de acuerdo al autor Negrete, sustenta que, “mediante el cual los seres humanos se apropian de la realidad, la integran al acervo personal y desarrollan la capacidad de elaborar una explicación del mundo en torno de ellos”.

 

El aprendizaje permite al ser humano alcanzar los conocimientos, habilidades y destrezas necesarios para poder adaptarse a la realidad de su vida y también transformarla. Asimismo, es significativo resaltar la incidencia del aprendizaje en la transformación de la estructura morfológica del cerebro, mediante el proceso de la plasticidad neuronal.
El proceso de aprendizaje surge como un mediador de la relación del ser humano con su medio, como social. Al mismo tiempo, el aprendizaje en sí mismo es un acto medido por una serie de mecanismos como órganos de sentidos, redes conceptuales previas, paradigmas del pensamiento, entre otros.
Realmente, no existe una única forma de aprender. Hay distintos tipos de aprendizaje que representan diferentes maneras de proceder con la información que se aprende. Las mayores contribuciones a los estudios de los tipos de aprendizaje fueron realizadas por los psicólogos de diferentes corrientes. A continuación, los enumeramos:
1. Aprendizaje asociativo: Este tipo de aprendizaje se refiere a la relación entre las ideas que se establece según su semejanza, ocurrencia en el tiempo, entre otros.
2. Aprendizaje por condicionamiento clásico y operante: El aprendizaje se produce como un resultado de condicionamiento tanto clásico como operante y depende de las contingencias de las respuestas generadas, llamados reforzamientos positivos y negativos, que permiten generar la fijación de nuevos aprendizajes
3. Aprendizaje por observación e imitación: Los modelos de aprendizaje pueden ser de la vida real, representativos y simbólicos, ejerciendo a su vez los efectos en el aprendizaje, como el efecto modelador, desinhibidor y activador del comportamiento.
4. Aprendizaje significativo: Este aprendizaje se realiza cuando el estudiante relaciona nuevos datos con la información previa, integrándola a las redes conceptuales ya existentes, obteniendo de esta manera una comprensión frente a lo estudiado.
5. Aprendizaje conceptual: El aprendizaje conceptual está estrechamente relacionado con el aprendizaje significativo. Al mismo tiempo, esta concepción sobre el aprendizaje representa una gran importancia para la enseñanza, permitiendo dirigir la atención a las estrategias orientadoras empleadas por el docente, que permiten facilitar al estudiante la construcción de conceptos y consecución de un aprendizaje sólido y duradero.
6. Aprendizaje acumulativo: Robert Gagne sintetizó “los efectos de aprendizaje son acumulativos, es decir, que cada individuo desarrolla destrezas de mayor nivel o adquiere más conocimiento en la medida en que asimila capacidades que se forman sucesivamente una sobre la otra”.
En este orden de ideas, emerge la importancia de la enseñanza de las estrategias cognitivas y metacognitivas con el fin de proporcionar a los estudiantes herramientas necesarias para convertirse en los aprendices autónomos y conscientes de su propio proceso de aprendizaje.

 

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