EL PENSAMIENTO COMPLEJO | DOCENTES 2.0

El pensamiento complejo ha apoyado en la construcción del pensamiento gerencial del siglo XXI. Frente a la situación social y económica a nivel mundial, como la situación política, económica y social, la administración gerencial puede elegir dos caminos; el pesimismo gerencial, individualista elistesco, o, la implantación del colectivismo y, por consiguiente, de la gerencia social, basada en los valores humanos. 


Desde la epistemología de la complejidad, ésta es definida en diversas nociones, si se mira a la complejidad como una empresa, habrá que decir que “se producen cosas y auto-produce al mismo tiempo; el productor mismo es su propio producto.” (ídem: 122). 
Y de acuerdo con el autor Morin (2001) sostiene que la epistemología de la complejidad es “la trama de constituyentes heterogéneos inseparablemente asociados que presenta a la vez la paradoja de lo uno y lo múltiple. Tejido de eventos, acciones, interacciones, retroacciones, determinaciones, azares que constituyen nuestro mundo fenoménico” (p. 32). 
La evolución del este pensamiento administrativo se puede exhibir en tres grandes concepciones: concepción reduccionista, que es puesta de manifiesto por la Escuela Clásica (1900-1930), representada por Frederick Taylor y Henry Flayol; la concepción expansionista, que está representada por la Escuela Holística (1960 hasta la actualidad), que comprende un eclecticismo teórico de la Teoría Neoclásica, del Enfoque de Sistema y de la Teoría de las Contingencias. En el medio de estos dos extremos, está la Escuela de las Relaciones Humanas y del Comportamiento (1930-1960); entre sus representantes están, por ejemplo, Abrahan Maslow, Frederick Herzber y Douglas McGregor. 
Ahora bien, el autor Hernández (2005) despierta el desarrollo de la concepción del nuevo líder en el marco del enfoque holístico, presenta, sin embargo, ciertas fallas en el uso de los términos de líder y gerente. En efecto, Hernández (2005) reserva, al igual que Velásquez, la palabra ‘líder’ para la persona que dirige los destinos de la organización formado desde el pensamiento administrativo holística, mientras que deja la palabra ‘gerente’ para la persona que hacía lo mismo pero formado por la concepción reduccionista o Escuela Clásica. Pero, Hernández usa los dos términos de manera indistinta, y el lector debe estar muy atento para saber cuándo ‘gerente’ se refiere a líder y cuando se refiere al gerente tradicional. 
Este cambio gerencial, desde una visión de la complejidad y la transdisciplinariedad, supone que lo social no es producto de las políticas sociales gubernamentales ni de la tradicional gerencia de mercado, vinculada a la empresa privada; ni muchos menos las ayudas sociales o programas sociales que estas empresas privadas realizan como formas de evadir impuestos. 
Las empresas sociales son un modelo de empresa innovador que fomenta la idea de crear negocios para ayudar a resolver algún problema social y no para maximizar los beneficios empresariales. Pero esta idea, que parece sencilla, solo pudo surgir en el siglo XXI, como fruto de los cambios epistemológicos que ofrece el pensamiento complejo y la transdisciplinariedad. 
La transdisciplinariedad pone en el tapete la necesidad de relacionar las necesidades internas de la empresa con su contexto social con problemas sociales agobiantes. Pudo ser que al inicio la gerencia social, es decir, la responsabilidad social empresarial se viera como una moda de mercadeo, pero con el tiempo ha dejado eso para centrarse en la necesidad de hacer frente a los problemas acuciantes de la humanidad como son la pobreza, y hacer frente a crisis económicas y sociales. 
La responsabilidad social se presenta como el puente entre la conciencia ética colectivista y la necesidad de obtener ganancia con lo que hace y ofrece a un cliente. Se unen capital monetario, capital social, interacción humana, valores humanos y relación social. 
En síntesis, la transdisciplinariedad ha marcado el camino de la administración gerencial hacia verdaderos vínculos empresa-comunidad, en donde todos pueden ganar-ganar, en medio de fortalecimiento de los valores humanos y empresariales.