✍REVALUAR EL QUEHACER PEDAGÓGICO | DOCENTES 2.0

En el momento actual, los docentes viven experiencias únicas que les invita a pensar y repensar las opciones de desarrollo profesional y académico de sus estudiantes. A menudo se cuestionan ¿qué sigue luego del confinamiento y cómo se pueden preparar? Es difícil conocer en cuánto tiempo se regresará a las aulas físicas sin limitaciones que dificulten la enseñanza-aprendizaje.

Pensar en este desafío, resulta útil apoyarse en el proceso de ciclo de perfeccionamiento y alineación de desarrollo profesional como marco de renovación, entre ellos: Misión, visión, acciones y revaluación. Esto con la intensión de permanecer enfocado en lo que es importante, lo que parece cada vez más difícil en estos tiempos de creciente distracción. Por ello, es el docente debe cuestionarse ¿Cómo puede estar actualizado? ¿Cómo puede educar para a los estudiantes para el mundo moderno?

En el Aprendizaje Basado en Proyectos (PBL), las listas de «necesidad de saber y aprender» son dinámicas, no estáticas, ya que se cruza el terreno cognitivo, que es muy necesario para enfrentar el desafío en tiempo de confinamiento.

A continuación listaremos algunas interrogantes claves a la hora de revaluar el quehacer pedagógico:

La visión debe verse como colección de evidencia. Entre las interrogantes tenemos:

  1. ¿Cómo desea usted que se vean, escuchen y se aprecien sus clases?
  2. ¿Cómo conoce usted que está avanzando hacia la misión?
  3. ¿Cuáles son los elementos que busca como evidencia?

Una vez, que el docente responda a estas interrogantes, debe trabajar para que esos elementos sean visibles como un objetivo con el entendimiento tácito de que probablemente sean más difíciles de lograr en circunstancias en las que el distanciamiento físico todavía obliga a muchas de nuestras interacciones en línea.

Pero ¿Qué acciones concretas se pueden realizar?

  1. Desarrollo profesional con herramientas y pedagogía.
  2. Nuevos hardware y / o software.
  3. Enfoque del plan de estudios.
  4. Sistemas y prácticas para construir y mantener la cohesión cultural.
  5. Prácticas y políticas de evaluación para la retroalimentación, calificación y rendición de cuentas.
  6. Prácticas de diferenciación para necesidades especiales.
  7. Flexibilidad para circunstancias cambiantes de completamente en línea (sincrónico y asincrónico).
  8. Pensamiento Crítico.

En síntesis, lo más importante en este ciclo es la reevaluación constante. Esto no está destinado a suceder una vez o en un momento en particular, sino como parte de una práctica continua de evaluación. Es probable que la reintegración de los elementos a la normalidad sea un proceso lento y tedioso. Por ende, los docentes se ven obligados a innovar y estar centrados en las habilidades de pensamiento e indagación que ayudarán a los estudiantes a resolver los problemas de la sociedad actual.

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